jueves, 24 de diciembre de 2015

ENTRE DOS TIERRAS

Poesía

Estimados lectores:
os presento mi segundo libro publicado y disponible para su lectura, desde esta semana, en todas las librerías. ¡Por los pelos!. Bueno, esto de publicar es tarea complicada, y más si eres autor auto-publicado como yo. Los obstáculos siderales que tuve que saltar, ahora, ya no importan.

Y sí, aquí tengo la prueba, y es para mí una satisfacción. Recoge poemas escritos (que algunos aparecen en este espacio como muestra), en una etapa de mi vida cercana, en la que me he considerado como “esponja” en el camino. Quizá porque todo lo que veía se me quedaba dentro y la única forma de canalizarlo era a través de la escritura. Las palabras escritas han hecho prodigios en mí, hasta el punto en el cual me he sentido palabra deshecha, para volverme a hacer. Palabra a contracorriente y en la corriente; en vuelo y en caída; hallada, para no dejarme perder...

Y en ese esplendor descubierto, pude darme cuenta de que el ritmo de la vida son palabras, pronunciadas o no, pero que están ahí en cada hoja, en cada latido, en cada brillo; en cada lloro, en cada despedida, en cada despertar... Y aprendí a descifrar palabras a cada paso y, en ello andamos...

Todos mis libros son un viaje. Lo que escribo es un viaje. No sé escribir y estarme quieta. Así, Entre dos tierras es un viaje con su particularidad. Recorre sentimientos, encuentra sus lugares; se asoma a sus orígenes. Y busca las palabras comunes a lo vivo, para viajar con ellas. Un introspectivo viaje, al que se le unen otros andantes de caminos de tierra. Recuerdos, injusticias, algún dolor... Inocencias, entresijos, rebeldías..., la alegría. Para descubrir nuevos mapas y llegar a donde quizá, no lo esperen.

Gracias a todos por vuestras lecturas y comentarios. Gracias por vuestra complicidad en este ánimo literario que nos guía. La lectura fue un bello descubrimiento para mí, por ello, también agradezco a aquellos autores que motivaron y motivan mi pasión por los libros y la lectura. Escribo por la inquietud que despertaron en mí su compañía.

    ¡Felices fiestas!. Para aquellos que no se sientan vinculados a estas festividades, les deseo, igualmente, lo mejor en sus vidas. Yo tampoco creo en los días señalados, mas bien considero que todos los días son una señal. Aprovecho y los cuento. Y para todos: ¡Vida!. Que ella sea el regalo.

Clarisa T.

Por si alguien tiene interés:




sábado, 12 de diciembre de 2015

UNA VEZ TUVE UN CUENTO

Imagen del film: L'odeur de la papaye verte (Mùi du du xanh) 1993.
Director: 
Tran Anh Hung. Coproducción Vietnam-Francia.
Premios en el Festival de Cannes: Cámara de Oro y Premio de la Juventud.

 Entonces pude oír
pequeños latidos... 
Dulce es la vida si prestas atención.

Mañana, mañana...
Harán tu cuna en los albores
las mariposas blancas.
Y arrullarán tu nuevo nacimiento,
los cantos nacidos
de tus pequeños brazos.


Realidad sin adjetivos,
soledad sin pronombres,
mapas sin ríos...

Una vez tuve un cuento
viviendo en mi casa.
Fue un regalo inesperado
que me trajo un relámpago.
Creció como crecen
los cuentos ideales,
con un poco de aliento
y dos gotas de agua.
Descubrí una mañana
que tenía una hoja,
que se hizo una rama,
que se hizo un gran árbol
lleno de palabras...
Era un cuento animoso
desbordante de vida,
que fluía en su frente
un párrafo infinito.
!Las colinas lo amaban¡

Se alejó por diciembre
a encontrar su camino,
porque él era un cuento
de esos de andar por tierra.

Una vez tuve un cuento
que buscaba ser libre,
alcanzar la belleza,
el poblar de los libros...

Hace poco lo vi
al volver de una calle,
iba absorto en sus cosas
mirando a los tejados.
Llevaba letras rotas,
un verbo descosido...

“¿Dónde vas cuento mío?
¡Cuánto tiempo sin ti!
No pareces mi cuento...
¿No te sientes feliz?”.

Y al mirarme, sus ramas,
deshojaron dos versos,
y al revuelo del viento
se abrazaron a mí.


Del libro (inédito) Donde el maizal florece, por: Clarisa T.