miércoles, 16 de noviembre de 2016

EL DURMIENTE DEL VALLE

Rimbaud a la edad de 17 años, fotografiado por Carjat (1871)

"Par les soirs bleus d'été, j'irai dans les sentiers,
Picoté par les blés, fouler l'herbe menue:
Rêveur, j'en sentirai la fraîcheur à mes pieds.
Je laisserai  le vent baigner ma tête nue".
Sensation. (Mars 1870)

Libro: Poesía (1869-1871)
Edición bilingüe: Introducción y notas de Carlos Barbáchano.
Alianza Editorial
Literatura


El durmiente del valle

Poema (soneto contra la guerra) de Arthur Rimbaud

« Hay un claro del bosque donde canta un río
que engancha locamente a las yerbas harapos
de plata; donde el sol, desde el monte orgulloso,
brilla: un pequeño valle que rayos espuma.

Un joven soldado, con la boca abierta, la cabeza al aire,
y la nuca bañada por el azulado y fresco berro,
duerme; está tumbado en la yerba, bajo la nube,
pálido en su verde lecho sobre el que llora la luz.

Duerme, con los pies entre los gladiolos. Sueña,
sonriendo como sonreiría un niño enfermo:
Naturaleza, acúnalo cálidamente: tiene frío.

Los perfumes no estremecen su nariz;
duerme al sol, con la mano sobre el pecho
inmóvil. Tiene dos orificios rojos en el costado derecho.»


Le Dormeur du val
C'est un trou de verdure où chante une rivière
Accrochant follement aux herbes des haillons
D'argent; où le soleil, de la montagne fière,
Luit: c'est un petit val qui mousse de rayons.

Un soldat jeune, bouche ouverte, tête nue,
Et la nuque baignant dans le frais cresson bleu,
Dort; il est étendu dans l'herbe, sous la nue,
Pâle dans son lit vert où la lumière pleut.

Les pieds dan les glaïeuls, il dort. Souriant comme
Sourirait un enfant malade, il fait un somme:
Nature, berce-le chaudement: il a froid.

Les parfums en font pas frissonner sa narine;
Il dort dans le soleil, la main sur sa poitrine
Tranquile. Il a deux trous rouges au côte droit.
(Octobre 1870)

La magia de su lenguaje y sus imágenes.
Cuando lo normal hubiera sido que el soldado descansara apaciblemente en medio de un esplendoroso día, Rimbaud nos recuerda la estupidez y el absurdo de la condición humana. Pocos testimonios poéticos contra la guerra que alcancen la fuerza expresiva de estos pocos y magistrales versos.
Su corazón ha dejado de latir. La inmovilidad de su cuerpo en violento contraste con la explosión de vida que rodea el cadáver.

Rimbaud, convertido en poeta demiúrgico, hará – como casi todo artista moderno – de la poesía una religión. Su intento fue el de «cambiar la vida» por mediación del verbo poético. Así será considerado por algunos como Roland Barthes como el primer poeta moderno y no Baudelaire.
En su carta a Demeny, convencido, le confiesa: « la poesía ya no pondrá ritmo a la acción; estará por delante».

Un poeta de gran pureza, que luchó a lo largo de toda su trayectoria contra la cultura cristiana, contra la nueva moral que el cristianismo impuso en la tierra. Léase su obra, compréndase su drama, su desgarrada lucha – en la cual perecería – contra los pilares de la sociedad burguesa.

Pero nadie puede negar hoy en día que, hace poco más de un siglo, un adolescente, casi un niño pero también casi un hombre, Jean-Arthur Rimbaud, renovaba, a través de la lengua francesa, gran parte del lenguaje poético occidental. Para algunos, en una supuesta intraducibilidad, pero aunque sí es dificilísimo, sin embargo, como dice Carlos Barbáchano en su introducción: es traducible porque la mejor biografía que sobre él se puede escribir se encuentra en su propia obra: «en su ascendente poesía llena de significados».


Para mí, no hay cosa más triste en la vida que cuando los hombres empiezan a "guerrear". En ese momento, todo se pierde... Quizá la poesía, la música, el arte, sí llegan y alcanzan...
https://www.youtube.com/watch?v=PD7M7j1OM8U

Gracias.

10 comentarios:

  1. Buenas tardes, Clarisa:
    Te leo y me encuentro en tus palabras. Leo el poema de Rimbaud y recuerdo mi estupidez.

    Durante años escuché muchas veces avisos asustadizos de que mi vivir me llevaba por mal camino. Solía limitarme a contestar con la frase “Ya dormiré cuando esté muerto”, que había leído atribuida a R.W. Fassbinder. Hasta que me he hecho viejo, daba por hecho que me moriría joven. En mi cobardía no reniego de mi pasado de excesos, pero sí de sus consecuencias actuales.
    Releo “El durmiente del valle” y me avergüenzo de esa época en que salía a la noche sin importarme si salía a buscar la muerte. Pienso en las preocupaciones que creé, en los aprecios que desprecié, y me doy cuenta de que esa muerte no la buscaba, la encarnaba con mis actos asesinos de afectos. He visto, creo que fue a finales de octubre, esta edición bilingüe de Rimbaud, desde entonces hago planes de comprarla en cuanto junte el dinero.

    Leo, copio y guardo en un nuevo documento de Word tu reflexión “La magia de su lenguaje y sus imágenes”, algo que hago con todos tus textos y algo, ahora que caigo, para lo que nunca te he pedido permiso.
    Leerte es un acto egoísta, Clarisa: me humanizas. Me sacas de esas trincheras de aislamiento sobre las que acabo de escribir en mi blog que me refugio. Sentir lo que escribes hace que deje atrás mi heterónimo de Nino Ortea y encuentre a mi persona, a ese Nino que puede haber matado involuntariamente muchas cosas pero mantiene viva la capacidad para maravillarse ante el encanto de lo sencillo. Y tu escribir, alejado de pleonasmos o digresiones, es sencillamente arrebatador, cuando escribes desde los sentidos, y sopesado, al escribir desde la sensación.

    Gracias infinitas, Clarisa.

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    1. Las gracias infinitas te las debo yo, Nino. Gracias por acompañarme en esta travesía de palabras solitarias, porque bien es cierto que este empeño de escribir, es solo. Haces que no me sienta tan sola al compartir estas pequeñas cosas que me nacen o que me importan de otros, a través de rememorar lecturas y sensaciones. No sé donde leí que: "lo humano no es tal hasta que no se comparte". Las intenciones pueden serlo, para hasta que no se materializa en acciones y hechos, la humanidad no se ve. Gracias por compartir algo de lo que importa.
      Un abrazo.

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  2. Clarisa, quem poderia prever que esse grande poeta francês fosse abandonar a poesia ainda tão jovem. Uma pena.
    Abraços.
    Pedro.

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    1. Sí, es cierto. Tú, como médico también sabes sobre esto. Pero hay gente que parece que viene a este mundo con poco tiempo y deja muchos significados. Esos significados están ahí, escritos para aquel que quiere ver y aprender y, disfrutar todo lo que puede caber en una palabra, a veces.
      Admiro mucho tu trabajo conciliador, enriquecido con tus sabias palabras.
      Abrazos desde esta orilla.

      Sim, é certo. Você, como doutor também saiba nisto. Mas há as pessoas que parecem que ele/ela vem para este mundo com pequeno tempo e ele/ela deixa muitos significados. Esses significados estão lá, escritas para isso que ele/ela quer ver e aprender e, às vezes desfrutar tudo aquilo podem ajustar em uma palavra. Eu admiro muito seu trabalho conciliatório, enriquecido com suas palavras sábias. Abraços deste banco.

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  3. Hola Clarisa. Cuantos recuerdos de mi adolescencia vuelven con esta poesía y este autor...Escribía yo también un poco...Me abandonaron hace tiempo las musas de la escritura...pero me siguen poniéndose de punta los pelos cada vez que vuelvo a leer estas lineas...

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    1. Sí, la buena poesía alcanza... Te entiendo. Y pienso que las musas no te han abandonado, Eric, de otro modo, a través de la fotografía (que es otra forma de poesía), tú expresas tus sensaciones y sentimientos, también con fuerza y de forma admirable, para mí. Y dices mucho, y cuentas mucho, y me gusta lo que percibo al observar tus imágenes.
      Abraos, Eric.

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  4. a bukowski le decían para hacerle rabiar, aparte de machista y borracho, que no entendía a Rimbaud. a mí me pasa un poco lo mismo, tengo muchas dificultades para entender la poesía complicada, Paz o Vallejo, por ejemplo, me exprimen la sesera...pero en fin, no es el caso de este poema, q es accesible y muy hermoso. buen domingo, a ti y a tu tulipero

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    1. Hola, Alex, sí, Rimbaud era muy especial. Leyendo su trayectoria y biografía, se le entiende mejor; para mí, no tiene edad, va más allá de la temporada que pasó en la Tierra. Me encanta su manera de criticar a la sociedad de la época con sus formas hipócritas, pero sin deslucir en su lenguaje poético, más bien al contrario.
      Feliz domingo también para ti, junto a tus cosas vivas. ¡Salud!

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  5. A propósito de Rimbaud, alguna vez tratando de reponerme de una enfermedad, mi hermana me dejó El Enfermo de Abisinia, novela de un médico colombia, que especula sobre el Rimbaud en ese tiempo que no se conoce, en Africa. He aquí un parte de mi comentario sobre esta novela.
    "El enfermo de Abisinia, entra en la vida de uno de los poetas malditos o decadentes de la literatura francesa: Rimbaud. Mucho papel se ha gastado en especular sobre la vida de Rimbaud en ensayos, y textos de literatura, en tratar de aprehender su existencia en biografías, pero nada como en intentar abordarlo desde la misma novela. Rimbaud, convertido en personaje, entre su imaginario y la realidad, porque eso es la novela de Orlando Mejía Rivera. Entonces, no extraña que, al final de la novela aclare que "esta es una obra de ficción donde el contexto biográfico de los personajes se utiliza como atmósfera, pero no me he sujetado a la fidelidad histórica". Había que dejar espacio para la labor especulativa del novelista."

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  6. Gracias por tu aporte, estimado Carlos. No leí la novela que mencionas, pero indagaré en su búsqueda, me resulta interesante, como bien dices, sobre Rimbaud se ha escrito mucho.
    Feliz 2017, para ti y los tuyos. Un placer, siempre, tu compañía.

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