miércoles, 11 de enero de 2017

HELECHOS BAJO LA NIEVE

Imagen: The boulevard Montmartre at Night. Camille Pissarro, pintor francés (1830-1903)
Impresionismo.

A un héroe cotidiano y cercano
de los derechos humanos: I. H.
Dans Montmartre.
Tú siempre me impresionaste
por tu entrega y lucha,
y por tus alas blancas...


Después de un tiempo, en mi vagabundeo,
te vi aquel día en Montmartre.
Tú cruzabas como fauno ebrio de lunas
embutido en tu anorak,
cimbreante a la luz de las farolas.
Desde el cristal de la tienda de libros,
me pareciste un helecho abatido
prendido a un corazón fugaz.

Las ojeras nómadas nos inundan,
no acertamos a despegar los párpados,
estamos hechos de frialdad inmensa.

Las calles gritan pero nadie las oye;
gritan farolillos en su abandono,
la huérfana arboleda,
las palabras pinceladas que alguien dejó
batiendo agudos en cualquier recodo.

Gime un rayito que no acierta y lucha
por alumbrar sobre el Sacré coeur,
porque ya no hay valientes
para salvar la Paz,
y tampoco la maldad deja de arrastrarse.
Porque nadie inventa un sueño
que no caiga en ruinas.

La mortal epopeya de los necios
enfangados en las nimias cosas,
va logrando el rodar perverso
y nos dejan sin ventura ni perfumes.
La cultura del hambre
que enseñan los avaros,
parlamentos henchidos de abuso y poder,
el óxido cruel, la fatua veleidad.
La migraña que invade
el trajín popular,
donde todo comienza y acaba
con matar, y matar y matar.

Siento que has viajado
por el lado adverso,
la desolación te fundió con su magma,
te han nacido candados en la boca.
Ir de peregrino y volver angustiado,
la infancia de horrores, las bárbaras modas,
las húmedas ciudades desencariñadas,
los resquicios de los tristes...

Sé que fuiste a los bordes terrenos,
que trepaste por rutas empinadas;
sé que has ido muriendo
con la muerte del mar acuchillado,
cuerpo a cuerpo entre la sal y la hiel,
gota a gota sumido en la pequeñez.

Te has erguido como helecho
en frágiles orillas,
como bandera sobre piedra has llorado,
nada es profundo sobre la tierra – tiemblas –,
la señal de que no hay vida te mantiene.

Y llegaste a las cuevas de Caín,
y te hundiste de ver tantos golpes
esparcidos en lugares sin sol.
Tú lo sabes, yo lo sé,
muchos lo saben...
Se reparten los muertos
en banquetes lujosos,
unos toman la sangre;
otros, relamen los huesos.
Donde el mundo se pudre
con su aura benéfica,
no hay nada – huyes –,
las bestias dominan cuanto admiras,
vuelve la invernada de los tiempos.

Y te vi alejarte cobijado
en la rutina de las calles,
prisionero del frío
bajo el tul de Montmartre...
Tu figura era verde
como helechos marinos
ondulantes, bajo el manto de nieve
de la orilla del río,
espigados en trágica rueda,
tus hombros se unieron a otros hombros
junto al Sena, desaparecías...


Poema especial de mi obra inédita, que formará parte de un libro de poemas dedicados sobre Historias pasajeras (en algún momento próximo).
Autor: Clarisa T.

De mi leyenda, vía soliloquio:
En las orillas volcamos palabras,
los náufragos y los tristes, 
como el maestro remero
quisiéramos llegar a la otra parte,
allí donde empieza el sabio
silencio y las palabras se hacen luces... 

Gracias, amigos lectores.


Nota:
Para los enamorados del impresionismo, os dejo un enlace, por si podéis visitar la exposición que estará hasta el 15 de marzo de este año en el Musée d'Orsay sobre Fréderic Bazille (1841-1870). Merci.



18 comentarios:

  1. Buenas tardes, Clarisa:
    Ya es tarde para ser sabio (envejecer me vuelve cobarde, no juicioso), por lo que el silencio no es para mí opción mientras el resto de mi vida sea vivida.
    No quiero silenciar mi admiración sentida hacia ti, Clarisa. Es leerte y sentir; es releerte y aprender. Acudo al encuentro de tus letras con la curiosidad del placer y con la necesidad de aprender.
    Deseo que tus sueños no caigan en ruinas.
    Un abrazo, valiente Clarisa. Gracias por hacer luces de tus palabras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu continuo apoyo a esto que hago de compartir mis impresiones. Caer en ruina es fácil, lo difícil, como bien sabemos, es volver a reconstruirnos pero, tengo algunos aliados, je facilitan mi rehacer diario.
      Un abrazo, amigo. Y yo creo que, tus palabras sí son luces, de esas mágicas.

      Eliminar
    2. Buenas tardes, Clarisa:
      Gracias por tu descarga y comentario en Amazon.
      Confío en que no te decepcione la lectura de esa antología caprichosa.
      Un abrazo.

      Eliminar
    3. Pues es una delicia tener algunos de tus escritos en el blog, en formato libro (14 joyitas, je) Ayer leí un poco y en ratos voy leyendo. El artículo en referencia a Alber Camus, es muy bueno, por todo lo que aportas en él. Y como siempre te digo, es un placer leerte, sinceramente. Invito desde aquí a quien quiera pasar y leer.
      Dejo aquí el enlace:
      https://www.amazon.es/Bloguea-revienta-Antologia-blog-enloquece-ebook/dp/B01MY8HXHA/ref=sr_1_1?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1485171930&sr=1-1

      Eliminar
  2. Este poema de la Poeta Clarisa T. me ha estremecido por las imágenes que pintan el otro lado de la paradoja humana: esos seres destinados sólo a una muerte en el más absoluto abandono, sin que a nadie le importe o, a casi nadie, porque a los poetas como Clarisa, siempre nos toca las injusticias que pululan por esta tierra que no se cansa de dolores.
    Un abrazo amiga Clarisa.
    Pd. Ah, Montmartre siempre me ha fascinado!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado Gustavo, tus palabras son un aliento para mí. Me lees bien y comprendes cuanto quiero expresar. Gracias por tu sensibilidad y por todo lo bueno que siempre recibo de ti, tanto al leerte, como cuando me dedicas unas palabras.
      Un abrazo, poeta.

      Eliminar
  3. "Las calles gritan , pero nadie las oye"

    En su periplo por nuestros pasos, nos recorren y se vuelven luz besando pensamientos y nostalgias.

    Somos magma que se vuelve piedra para luego derretir(se) y moldearse siento estrofa de verso en otra calle.

    Mi abrazo de luz

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola AtHeNeA, sí, somos muchas cosas... Que se reducen a "significativas" o "insignificantes", creo yo. Aún así, tanto unas como otras, pierden importancia cuando la vida se reduce al simple hecho contemplativo. (Y ahí es cuando las palabras nos son nada, sino van acompañadas de hechos).
      Otro abrazo de vuelta.

      Eliminar
  4. Respuestas
    1. Gracias, Mucha. ¡Tú si que eres linda!
      Feliz año 2017, amiga. Tengas alegrías y mucha luz.

      Eliminar
  5. Me gustan las alas blancas. Eso me hizo detenerme aquí.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por pasar y leer. Ya haré lo mismo, que me parece que tienes un blog interesante.
      Saludos.

      Eliminar
  6. Boa tarde, o texto é perfeito e de facil interpretação.
    AG

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Antonio. Um prazer para o ter aqui. Feliz 2017 que você tem bondades.

      Eliminar
  7. Siempre un placer leerte Claria. Besos.

    ResponderEliminar
  8. Cómo se nota la admiración por este personaje luchador del respeto humano. Lo dimensionas, en una poesia tan característica tuya de engrandecerse, tomar altura a partir del buen manejo del símil.Un respeto por tu enorme cultura universal. Carlos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Carlos. Admiro a todos los que dejan ver su humanidad en sus hechos. Gracias por todo lo que aprecias de lo que escribo.
      Es un honor, para mí, contar con un escritor y persona tan excelente como tú.
      Un abrazo.

      Eliminar