domingo, 10 de agosto de 2014

EN EL GUETO

Imagen: "El Grito" , 1895. Edvard Munch. 
A Gaza. 
A los que mueren, a los que viven...

Y hasta los cedros del Líbano se han encogido amedrentados, aterrados por el rugido de las bombas, que a todas horas, tiñen con la sombra nauseabunda de la muerte. No hay tregua para enterrar a los muertos, estoy encerrada en el gueto.
La luna, hace noches que no la vemos y el miedo nos hace imposible abrir una rendija y asomar la cabeza. Una nube de polvo y humo se apoderó de este lugar. Estamos desapareciendo. Sólo tú, Mediterráneo, lloras por mí...
Estamos en medio del conflicto, en medio de la metralla, y la venganza afila sus uñas. Estamos rodeados de malas intenciones, entre las zarpas de una guerra sucia que no iniciamos, somos los perdedores. Los despojos que las hienas se reparten, el trofeo de los cobardes. Somos los eternos refugiados, los apátridas que vagan...

Hace seis meses, a mi padre lo cogieron prisionero, pero yo vi como lo mataron. Lo degollaron como a un cordero, mientras lo tiraban a un camión cargado con el resto de hombres desafortunados. No he sabido más, ni sé dónde habrán acabado sus huesos.
Mi vida desde entonces, ha sido una lucha que no acierto a saber cómo voy contando los días. Pero aún cuento. Estoy viva, aquí, en la salvaje tierra.
No somos traidores los que queremos paz. Los que amamos nuestra tierra sin quimera. ¡No somos traidores!. Quisiera que murieran las ideas ancestrales, las creencias absolutas, todas las mentiras y verdades que han convertido la paz en un desierto; ojalá las aguas del Jordán las lleve al remolino ciego para siempre. Y abrir nuestras ventanas al naciente, sin más rejas; sin más vallas; sin más tanques.

Hay un hijo que espera en mi vientre, que ya no tendrá padre. Él era el aroma de mi esperanza, un joven soldado que no creía en muros ni en lamentaciones... Porque su pueblo y el mío han sufrido por igual, y arrastran una cadena de males muy vieja; porque el amor en esta parte del mundo, no quiere saber de fronteras... Quiero pensar que él luchará por mí y borrará de mi alma la desesperación. Que me traerá la vida nueva que no tuve, que redimirá este dolor que se hunde en la cueva de mis diecisiete años.
¿A quién puedo contar mi sacrificio? ¿Quién sanará mi corazón?. ¡Quiero verte nacer y crecer!. ¡Reír y vivir!.
Aquí todos están atormentados, la tortura es común; y, es común la muerte de los niños; y es común la losa sobre el pecho... Ya germina el odio sobre el odio. Ya muere Sabiduría.

Sólo a ti, que presumo habitas en alguna parte, puedo hablarte de mi rumbo incierto, clamar este delirio. Y aunque todo quede en tierra amarga, de algún modo, quizá haya un lugar de ecos planetarios, donde el mío se escuche junto a otros...

¡Father!
Aquí en el gueto
la vida es difícil,
las bombas llueven,
la muerte se esparce,
el alma se estampa,
los huesos se parten.
Temblor en mi vientre.

¡Father!
Desde aquel día
el alba es infierno;
mi pobre madre
murió protegiéndome,
y nuestro perro
salto por los aires.
Temblor en mi vientre.

¡Father!
Mi hermano pequeño
fue herido de muerte.
Harzú y Gerbitia están prisioneros,
la zarpa es continua,
la tierra entre dientes...
Temblor en mi vientre.

¡Father!
Recuerdo tus ojos perdidos en nada,
el mundo está roto,
los hombres fracasan.
Ya no hay miradores
desde este lugar,
la torre vigía quedó derruida,
el aire trae herrumbre
de sangre y cenizas.
Temblor en mi vientre...

¡Father!
No sé si el mundo
comienza o termina,
si el hijo que espero
verá esta verdad;
si una sonrisa
me traerá el mañana,
cantando a mi niño
una nana en el alba.

¡Father!
Si en nuestra tierra
crecerá el sarmiento,
si alguna vez
la paz será un hecho.
Dolor en mi pecho.
Temblor en mi vientre.

¡Father!
Estoy prisionera
y el miedo me vence.
Quisiera ser roca,
o ser agua corriente.
Arrulla mi alma...
Temblor en mi vientre.

Fragmento del relato poético e inédito "Cartas desde la orilla".  © All Rights Reserved.

Gracias, lector.


6 comentarios:

  1. Buenos días, Clarisa:
    Felicidades por este relato poético. Me ha parecido descarnadamente real.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Nino, por leer y palabras. Sí, la realidad quisiera ser ficción...
      Saludos, buen verano.

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  2. Qué desolador!!... pero impactacte Clarisa. Me gustó el tema y la forma en la que lo has traído. Saludos!!

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    1. Sí, totalmente desolador... Gracias, Sonia, por todo tu apoyo y lecturas, siempre. Hay días que la escritura se viste con lo realidades, tristemente...
      Que vaya bien.

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  3. Conmovedor !!!, y una realidad implacable,
    No debemos de perder la esperanza....
    bellas palabras que siempre me hacen pensar...

    un gran saludo

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    1. Gracias, Carlos. Me alegra verte; sí, la vida es real... Un abrazo.

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