domingo, 28 de enero de 2018

DANIELA ESTÁ BAJO EL NARANJO

Audrey Hepburn (1929-1993).
Escrito para El Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer.

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    Yo pude haber sido ella. Ella pudo haber sido yo.


   Ella duerme a los pies de un naranjo. Yo quisiera dormir en el centro de un rayo. He pasado la noche llorando...
   Escribo en mi diario las cosas por hacer: « visitar a la madre de Daniela sin falta el domingo. Subir a Los Desamparados y prenderle una azucena a la Cheperudeta. Ir a los naranjales a cantarle a Daniela».
    Vuelvo a la cama. Mañana tengo cita en La Fe.

    Me despierto seca como rosa cortada y sin agua. Miro por la ventana, La Malvarrosa está pletórica de olas, de espejos volátiles con su algodón de azúcar...
    De la calle llegan sonidos de fiesta. Pasa una banda tocando música alegre de la tierra; de esta tierra salada y de flores... «Valencia, tus mujeres todas tienen de las rosas el color...».   Me duele un rincón que no me encuentro... Siento en mi cabeza un rumor de abejas... 
   Estamos solas: mi lucha y yo.

   Cierro los ojos. Se hace la oscuridad en la gran sala blanca. De fondo, suena “Imagine”. Imagino el cielo de Lennon... Imagino que una luna llena se cuela en el naranjal... Imagino azahares miméticos empolvados en su claro lunero, apenas invadido por el croar de las ranas y las carrerillas de los conejos hasta el huerto nocturno. Imagino senderos de hormigas en tardes de julio... 
    Llegan recuerdos... Gerard, Daniela y yo, con nuestros pocos años subidos en bicicleta, allá por el camino que baja a los arrozales y a la barraca... Y Tina entusiasmada detrás de nosotros, corriendo y ladrando tan contenta...
    Abro los ojos.— Es inútil cegarme—. Se abre la puerta... Me tapo los pechos. Mi herida no cierra...

   La enfermera me da dos noticias que ya me esperaba... 
 «¡Primero la mala!» —suplico en voz baja—. La segunda ha resultado ser la protagonista imperiosa: «más sesiones de “quimio”» —se lamenta—. Me siento de nuevo en la silla... Me contagia su frío. Se me arrugan las manos, encoge mi ombligo. Me vuelco en un vómito. Suspiro... Se me escapa una lágrima... 
    Y ya solo me acude a la cabeza que Daniela está bajo el naranjo...

    Sonrío al espejo de la ventana. Leo un folleto clavado en la pared: « La Química y yo». Me cubro la calva con mi precioso pañuelo de girasoles. Doy un traspiés... Balbuceo ironías conmigo misma... «!Y yo que siempre fui de letras, señor!». —Pero la sala ya está vacía—. 
    Nadie alrededor...

    Camino por la calle ingenua en mi abismo, trepo por él buscando recuerdos de algún pasaje escrito. Alcanzo una sima: la del Cervino en el 95. «¡Aquello estuvo bien!». Sí, —me digo y me ánimo—. Fue el cinco de mayo... Daniela y Gerard llegaron los primeros. Pierre y yo, los segundos. 
    En la cima tocamos el cielo apiñados, unidos. Soltamos al aire todos nuestros amarres. Y abrimos el pecho, y sentimos la fuerza por dentro como un germen a punto de explotar. Daniela cantó su alegato divino: Come Here¡ Y nos llenó de besos y proyectos. Allí arriba, nuestras vidas resplandecían como un sol sin puesta.

    Comienza a llover... Me llueve en los huesos... Escucho en la voz de Louane: «A faire crier grâce à tous les échos.... Je vais t'aimer». Si pudiera cantar...
    Entra mamá con una taza de té. Miro a la pared... «¿No tienes otra música más alegre? —me pregunta, apurada—. «Me acaba de llamar Pierre, llegará en el tren de las ocho» —es mi respuesta tonta, también—. Mi madre me mira, despega los labios con intención de hablar, pero luego los cierra y calla. La siento nerviosa y le da por dar vueltas... Se propone colocar todos los cojines que me rodean descolocados a sus anchas... Cierra el libro abierto que ocupa la esquina derecha del sofá, lo ojea distraída...

    «La flor púrpura de la señora Chimamanda esa» —exclama en voz baja, suspira afectada: «¡cuánto te gusta rodearte de cosas tristes, hija mía!». Quiero aclararle que no es un libro triste, sino dulce; tierno como una rosa recién despertada en la mañana... Pero no tengo ganas de abrir la boca. 
    Parece como si las palabras también se alejaran de mí...

    Hoy está el día bobo. Sale el sol un minuto, y al segundo se deja tapar por las nubes. El mar ruge. El viento se estampa contra la cornisa de mi balcón. No escucho a los pájaros, se me acaba de abrir un dolor... ¿La boba soy yo?

   Detrás de los cristales estoy arrumbada en la hamaca con mi couverture de cuadros vintage. Leo Les roses de Rilke: «Abandon entouré d'abandontendresse touchant aux tendresses...». Se me caen las pestañas... «Ô musique des yeux toute entourée dèux». Se me cierran los ojos...

    Ellas podían haber sido yo. Yo aún puedo ser ellas... ¡Daniela! ¡Esperanza! ¡Manuela!

    Después de un año agónico, he vuelto a soñar con naranjas... Caen como lluvia cálida sobre mi cara...Y al tocarme se hacen globos, naranjas de espuma y de seda... Daniela está feliz... Porque siempre se vuelve a nacer... ¡A vivir!

    Navegan herrerillos a barcos, piruetean veloces sobre el naranjal. Suben, bajan, caen en picado y rozan tus naranjas con su plumaje. Cantan... 
   ¡Te cantan a ti, Daniela, que has florecido en tu árbol! Ahora que tus cenizas nutrieron su raíz, te has convertido en fruta jugosa y dulce. Alimentas perfumes con tus pechos sagrados, te columpias en los bucles del aire...

    El dulzor de tu piel se cuela en mi costado, me lava el dolor y calma nostalgias. Amiga del alma...
    Y parece que fue ayer y han pasado dos años... Y recobro el aliento y vuelvo a subir a la montaña...
   Has vuelto a los campos y a los mares, Daniela. ¡Has vuelto vestida de azahares! Has vuelto a traerme primaveras.

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Relato escrito por Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.


(Dedicado a todas las mujeres que han sufrido o sufren cáncer. Dedicado a una querida amiga y a las rosas). Escrito para el Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer.

Gracias, lector.

20 comentarios:

  1. Porque siempre se vuelve a nacer...¡A vivir!.
    ¡Has vuelto vestida de azahares! ¡Vestida de de amor, de fuerza, de esperanza...de vida!
    No sé si este relato es real o no pero, en el expresas el sentimiento, el dolor, la inseguridad y el miedo tal y como lo sentía yo antes de saber que aquel bulto en mi pecho era cáncer.
    También expresas la valentía, el coraje, la fuerza que emana de nuestro interior en los momentos más difíciles de nuestra vida.
    Cada año que pasa, es un año más de aliento...de esperanza. Ya son casi ocho años vistiéndome de azahar con cada primavera.
    No nombras a esa amiga a quién le dedicas este relato, pero yo acepto la dicatoria como si fuera para mí, por nuestra amistad y el cariño que siempre me regalas.
    Un abrazo grandísimo Clarisa. Que pases un buen fin de semana.

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    1. Querida Maite, gracias por estar ahí. Creo que cuando escribo lo hago para quien me lee. Para los que me cuidáis con vuestra amable lectura y tiempo, con vuestras luminosas palabras.
      Recuerdo muy bien ese tiempo cuando asomabas tímidamente por tu portal de "Poesías y otras palabras", que desde el principio me hizo sentir algo muy especial por la persona humana y admirable que vislumbré. Y sí, amiga mía, también es para ti. Y para otras amigas y hasta para mí... ¿Quién no se ha sentido alguna vez herido, en carne propia o cercana por la espina de esta enfermedad voraz?
      Me alegra muchísimo que te vistas en cada primavera de azahar y que sigan muchas y muchas más, y que la vida te siga amando como tú mereces.
      Te estoy muy agradecida porque eres para mí un ejemplo.
      Gracias por tu cariño y por todo lo que recibo de ti, amiga.
      Un abrazo grande. Besos!

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  2. Hola amiga Clarisa. Perdón por lo corto de mi comentario: este maravillosos texto tuyo se merece mucho más...pero por desgracia esta mañana estoy en una de estas mañanas tontas en que poner juntas unas cuantas palabras resulta toda una hazaña....
    Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias estimado Eric. Me consta que me lees con cariño y atención, eso es más que suficiente. Lo maravilloso es que me dediques tu tiempo, aún cuando no te encuentres bien. Y siento que no lo estés, amigo.
      Te deseo que pronto lo estés y disfrutes de las oportunidades del día. Y que vuelvan las mañanas agradables y festivas a tus ojos.
      Un cariñoso abrazo.

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  3. Clarisa, que hermoso y lírico texto, a pesar de la tragedia que encierra por dentro. Pero sólo una mujer con la destreza de tu escritura literaria podía lograr una mixtura de poesía y narrativa, para hablar desde los recuerdos de tu personaje, asolado por la "quimio" de la nostalgia de los buenos momentos.
    La verdad que es un texto capaz de hablar positivamente, de enternecer y sentir la belleza de una estética del lenguaje, en medio de una situación dolorosa del personaje, que en medio de las memoraciones, se renueva, y no se deja aniquilar, a pesar de la dolencia rapaz que la aqueja. UN texto esperanzador por el personaje que no se doblega, y placentero, por la capacidad poética y narrativa de tu pluma. Mis respetos.
    Un abrazo. carlos

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    1. Ay, Carlos, cuánto valoro tu bello comentario.Es un lujo recibir de ti, palabras tan dedicadas. Tú que eres un escritor puro y emotivo, admirable en todo lo que escribes y tu trayectoria. No sé si merezco tu halago y espléndidas palabras. Las acepto con humildad. Gracias.
      También te agradezco tu autenticidad en cuanto expresas. Tu buena palabras.
      Un cálido abrazo.

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  4. Buenas tardes, Clarisa:
    Mi más sincera ENHORABUENA. ¡Me has emocionado!
    Llevo un buen rato frente al teclado, parece que estoy jugando a borrar lo que escribo, pero es que a una idea la amplía otra, y a ésta otra aún más imperiosa. Leerte hace manar en mí un flujo de pensamiento comunicativo, pero hoy el río se está desbordando gracias al caudal de emociones que has canalizado en tu relato.
    Me uno a Gerard, a Daniela y a ti. Paseo por La Malvarrosa. Guardo silencio en la gran sala blanca. Vuelvo a Gijón. Esta tarde la esperanza en la lucha no tendrá olor a salitre, sino aroma a naranja.
    Le mejor para ti y los tuyos, Clarisa.

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    1. Buenas Noches, Nino.
      También me emocionan tus palabras cariñosas y amables a todo lo que escribo, siempre. Es un regalo que recibo de ti, y que tampoco sé si merezco. Te agradezco el impulso que generas en mí cuando expresas que te gusta o emociona lo que publico. Esto es lo más bonito de escribir en el blog, contar con lectores como tú que ya sois parte de esta orilla y a los que os siento cercanos.
      También te doy las gracias desde aquí por promocionar mis libros, tus reseñas en amazon; por todo el tiempo valioso que me dedicas. También por nuestro futuro "Mirador" y por los "miradores" futuros, que sé que los habrá.
      Gracias por comunicarte conmigo.
      Feliz semana, Nino. Felicidad para ti y los tuyos.

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    2. Buenos días, Clarisa:
      No me agradezcas, por favor, el que haga justicia a tu valía como persona y como escritora,

      Nuestro "Mirador" es una mirada al futuro. usamos el paso y el presente como referentes en el horizonte.
      Un gran abrazo, compañera.

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    3. Eres un genio, estimado Nino.
      Feliz fin de semana.
      Abrazos, compañero.

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  5. Es un relato precioso lleno de ilusion y esperanza por vivir y nacer de nuevo. Me ha encantdo. Abrazos

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    1. Gracias, apreciada Alicia.
      Feliz fin de semana.
      Un cariñoso abrazo.

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  6. Estimada Clarisa, voy lentamente con la lectura este año y ahora vengo hasta tu blog para volver a leer esta entrada que me resulta hermosa desde el punto de vista del amor que se profesa a un amigo, bella por la poesía que se desliza con lujo de detalles en todo el texto que has escrito con esa sabiduría que da el manejar muy bien la lengua de Cervantes; He leído, también, el comentario que te ha dejado el Maestro Carlos Augusto Pereyra Martínez y lo suscribo en su totalidad porque él interpreta y dice ya lo que yo también entiendo y hubiera querido decir, más ampliamente, sobre este texto que, además, toca mis sentimientos de una manera dramática, porque, mi mejor amigo en Suecia, el médico argentino, el Poeta Héctor Lerner, con quien publiqué la Antología "Compromiso con la vida" y, también fuimos "cómplices" en las llamadas noches de poesía de Gävle, él, mi amigo, murió de cáncer dejándome vacío... mientras pienso en tu texto y unas lágrimas invisibles me inundan el alma escucho a Louane...

    "A faire pâlir tous les Marquis de Sade,
    A faire rougir les putains de la rade,
    A faire crier grâce à tous les échos,
    A faire trembler les murs de Jéricho,
    Je vais t'aimer..."

    Tanto amor, tanto amor para dar, desear tanto amor...ay, Clarisa...me viene a la memoria y a mis sentimientos el poema La masa de César Vallejo:

    Al fin de la batalla,
    y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
    y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!»
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Se le acercaron dos y repitiéronle:
    «¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
    clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!»
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Le rodearon millones de individuos,
    con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
    Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

    Entonces todos los hombres de la tierra
    le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
    incorporóse lentamente,
    abrazó al primer hombre; echóse a andar...

    En fin, Daniela o Héctor han vuelto a andar emocionados, han sentido el amor que les rodea y han vuelto para darnos nuevas primaveras.

    Estoy emocionado, gracias admirada Escritora y Poeta, por dar tanto y desde el fondo noble de tu corazón.

    Te dejo un abrazo inmenso.

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    1. Hola, Gustavo. Me has dejado sin habla. Un comentario precioso y gracias por el regalo de ese precioso poema de Vallejo; también por el regalo de tu confianza al contarme ese triste viaje de tu amigo querido. Sí, el cáncer se ha llevado mucho, a veces pienso que a los mejores. Yo, por desgracia, también he tenido varias pérdidas importantes en mi vida por esta enfermedad. Pero el regalo de esas vidas preciosas, me enseñó que nos queda lo bueno de ellos; los momentos de alegrías compartidos. Procuro que esa parte ocupe mis pensamientos y me ayude a vivir con más aciertos, a ser mejor persona.
      Gracias por tus palabras cómplices y entrañables.
      Un cálido abrazo, Gustavo.

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  7. Muy descriptivo, muy emotivo, muy bonito.
    Felicitaciones!

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  8. Gracias, Frodo, por tu tiempo y palabras.
    Saludos. Nos leemos.

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  9. tienes unos momentos...la imagen del mar es preciosa, y no es la única, y las rimas, con lo q me gustan a mi las rimas...en fin, felicidades, lo voy a compartir, besos

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    1. Gracias, Alex. Eres un cielo.
      Feliz semana para ti. Salud!

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  10. Felicidades Clarisa. Como siempre tu juego de palabras con rimas envuelven los sentimientos y nos llenan el alma de esa dulce fragancia. Al final como las más bellas rosas con todo su dulce aroma nos despierta y remueve hasta la última memoria dormida o perdida de nuestro ser.
    Eres única amiga. Un abrazo.

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    1. Estimada Rosa, gracias por tu comentario y acercarte a esta orilla a leer. Y tú eres mágica. De vez en cuando me paso a leer en: http://comolagartijasalsol.blogspot.com.es/
      Te deseo lo mejor, querida amiga.
      Abrazos!

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