viernes, 9 de marzo de 2018

SILENCIO EN LA ORILLA

Imagen: Nubes alejándose. Clarisa© All Rights Reserved

"Creo que nadamos en la tierra
templando de lágrimas nuestras almas
en las rocas, estepas, pantanos y cenizas
aún indisolubles en la piedra".
Alexei Filimonov (Poeta ruso, 1965).


Y de nuevo el silencio
vino a mi isla.
Miro, absorta, las huellas del mar
que van y vienen silenciosas.
Y de nuevo se inundan mis palabras
con presagios de ayer,
y de nuevo sé que no irán a parte alguna...
Porque no siento mi voz
ni las ganas de pronunciarme;
porque se hizo “pause” en mí
y mi voz está en “of”.
Porque el sonido ha huido a la sangre o al mar...
Porque mi voz volvió a su origen
de pájaro en el viento,
libre, sobre corales de ojos dormidos...
Porque mis palabras quedaron atrapadas
sin vuelta de melodías...
Porque mi voz se cubre de arena,
de frágil ceniza de orillas
con su grafía ignorada.
¡Oh sueño azul que dormías
junto a la flor del agua!
El silencio me ha cubierto de distancia
innumerable,
de palabras sin destino,
vuelvo al blanco de las nubes.


Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.

Estimados lectores:
Éste será un tiempo de silencio. No absoluto, pero me pronunciaré poco por este medio. El blog seguirá abierto y quizá de vez en cuando os cuente alguna noticia o escriba algún poema, o si vuelvo a ser libro (todo es posible), no puedo asegurar el futuro de mis palabras. Lo que sí sé es que no estarán mucho por aquí. Y Quizá sólo es que me dejé inundar de melancolía... Pero os prometo que no perderé mi contoneo junto al mar...

Y nada, no hay misterios que os pueda revelar al respecto. Las palabras también son "caprichosas", supongo. Las mías se alejan... Sé que esto no es definitivo, pero os lo cuento por el cariño y respeto que siento hacia todos los que desde enero de 2013, cuando abrí este blog, me habéis acompañado con vuestras lecturas y comentarios. 

Algunos formáis ya parte de mi "orilla literaria" y os estoy agradecida de por vida. Sois muchos. No me atrevo a mencionaros a todos por no dejar a nadie sin pronunciar. Pero sí, permitidme que nombre a Nino Ortea, él ha sido y es como un "hermano literario" para mí.
Gracias, Nino.

Gracias, compañeros y amigos. Los libros, la música, el arte, la belleza..., os quedan agradecidos. Porque eso me guardo: Belleza vuestra. Y seguiré creyendo en cada uno de vosotros.
Os deseo la mejor de las suertes.
Una orilla agradecida...