Desde lugares pacíficos... 🌎🌍🌏¡Haya Paz!
El Jardín Botánico de Singapur, es un jardín botánico de 63,7 hectáreas en Singapur que incluye el National Orchid Garden que es una colección de más de 3.000 especies de orquídeas. También posee una senda a través de una pequeña selva pluvial, y un jardín de especias. Wikipedia
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Desde el cristal
que todo lo diluye
el ojo vence distancias
con el sueño.
que todo lo diluye
el ojo vence distancias
con el sueño.
Colinas encendidas
de espléndidos amores
agitan su extrañeza,
los árboles se ciegan
con los deseos que aúllan
las ciudades desdeñadas.
de espléndidos amores
agitan su extrañeza,
los árboles se ciegan
con los deseos que aúllan
las ciudades desdeñadas.
Detrás del alma
habita un nuevo pájaro,
quiere volar ¿a dónde querrá ir?
El cuento náufrago,
habita un nuevo pájaro,
quiere volar ¿a dónde querrá ir?
El cuento náufrago,
después de la noche tormentosa,
deja de
insistir.
Desde los ojos
que empañan los cristales,
mundos erráticos alargan
su cuello blanco y cuelgan.
Pero las jirafas de mis senderos
ya saben de los secos espinos,
ya conocen las hojas tristes...
que empañan los cristales,
mundos erráticos alargan
su cuello blanco y cuelgan.
Pero las jirafas de mis senderos
ya saben de los secos espinos,
ya conocen las hojas tristes...
Millones de cicatrices
estremecen sus estambres
sobre los hombros de las viejas cosechas,
quizá caigan los últimos dátiles
de las últimas palmeras,
estremecen sus estambres
sobre los hombros de las viejas cosechas,
quizá caigan los últimos dátiles
de las últimas palmeras,
de los últimos lugares donde yo amé...
Detrás de la nube
que ensombrece los tejados
resbalan los jazmines
cansados de arenas y cenizas.
Huye un relámpago
y apaga las canciones,
el ojo vuelve a su hueco en la neblina.
que ensombrece los tejados
resbalan los jazmines
cansados de arenas y cenizas.
Huye un relámpago
y apaga las canciones,
el ojo vuelve a su hueco en la neblina.
Desde el cristal
que todo lo diluye,
el ombligo del pasado
se funde arropado con su lengua.
que todo lo diluye,
el ombligo del pasado
se funde arropado con su lengua.
Entre tus manos, mi
cara,
y todos los recuerdos
dolientes que no acaban...
Te perdono, me perdonas...
y todos los recuerdos
dolientes que no acaban...
Te perdono, me perdonas...
En la espalda del
tiempo marginado
combaten tres colores:
la verdad, la mentira, la esperanza.
Tres aves ciegas despluman sus cabezas
sobre viejos leopardos que vienen del río...
El tiempo se detiene un momento
para lamerse la inmensa soledad...
combaten tres colores:
la verdad, la mentira, la esperanza.
Tres aves ciegas despluman sus cabezas
sobre viejos leopardos que vienen del río...
El tiempo se detiene un momento
para lamerse la inmensa soledad...
Desde los ojos
que empañan los cristales,
ronca de espuma y sal, la boca tiembla.
Desde el cristal
que todo lo diluye
el viento silba entre hojas transeúntes...
que empañan los cristales,
ronca de espuma y sal, la boca tiembla.
Desde el cristal
que todo lo diluye
el viento silba entre hojas transeúntes...
El ojo duerme coronas
de alegrías
en el cristal que todo transparenta,
caen las sábanas que ayer dormían los cielos,
lunas que fueron serenas plazoletas,
en el cristal que todo transparenta,
caen las sábanas que ayer dormían los cielos,
lunas que fueron serenas plazoletas,
tus manos se funden con
las mías...
Tú y yo por este
camino
dejando huellas que no serán vencidas,
dejando huellas que no serán vencidas,
labios sonrosados besándose la vida
en la dulce y eterna melancolía...
en la dulce y eterna melancolía...
Del reino de la prisa,
nada vuelve.
No vuelve el beso del ojo en los cristales,
la bella voz del corazón amado.
nada vuelve.
No vuelve el beso del ojo en los cristales,
la bella voz del corazón amado.
No vuelve
el lirio de memoria salvaje, ni los girasoles
que ayer brillaron, ni el amor semilla,
alto y sereno
con su lengua de playa,
con su talle de fuego.
el lirio de memoria salvaje, ni los girasoles
que ayer brillaron, ni el amor semilla,
alto y sereno
con su lengua de playa,
con su talle de fuego.
Clarisa T. © All Rights Reserved.
Gracias, lectores. 🙏📚
Merci beaucoup à tous
¡HAYA PAZ!
¡HAYA PAZ PARA LOS NIÑOS!
¡EN TODOS LOS LUGARES DEL MUNDO!
¡HAYA MÁS AMOR Y MENOS GUERRAS¡
Amigos, lectores entrañables,
gracias por venir hasta esta orilla
literaria, libre y pacífica.
Y a ver si a fuerza de repetir
el mantra, acaba por cumplirse.
Yo sólo puedo pensar en los NIÑOS...
En la maravillosa PAZ...

Clarisa, tu poema parece un viaje de espejos: el cristal como frontera entre la visión y la pérdida. Todo se diluye —amor, tiempo, memoria— en la transparencia del ojo que mira y añora. Me conmueve ese juego entre el sueño y la distancia, la materia y su reflejo. Hay un tono elegíaco, casi místico, donde naturaleza y sentimiento se confunden: las colinas aman, las jirafas saben del dolor, los jazmines se cansan. El poema crece como un río de imágenes que regresan al origen, al perdón. Su música lenta y luminosa convierte la desaparición en una forma de ternura.
ResponderEliminarSaludos.
¡Qué bonito, Clarisa! Me ha encantado.
ResponderEliminarEspero que pases un buen día.
Un abrazo, amiga
Muy bonito, casi emociona leerte, que suerte poderlo haber visitado. Un abrazo
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