miércoles, 6 de abril de 2016

LLUEVE TRISTEZA

Imagen: Pintura de Nicoletta Tomas Caravia.
http://www.nicoletta.info/

Hoy es un día triste para mí, 
pero trasmitir tristeza no quisiera. 
El día está de abril, cantan las aves, 
la lluvia nos regala su desplome
con calidez de aromas y frescura. 

Hay una niña que siempre sale a flote, 
mitad sirena, mitad alada, 
con sus brazos liados en jazmines
me hace señales en la ensenada inquieta. 
Todas las tardes, todos los días, la niña toca
con su voz mis cristales y canta dulce y luego calla...
Yo me pregunto: ¿Qué hará el mar con su dulzura eco?
Llueve. ¡Quizá es el mar que llora a cielos!..
Lágrimas vivas en los cristales, 
porque la lluvia también es sangre, 
también es savia; dolor de huesos y de cortezas. 
Llueve Tristeza.
💧💧💧
Clarisa T. © All Rights Reserved.
Comparto con vosotros un fragmento del libro de Antología Poética del poeta inglés John Keats, que ¿a quién no le ha emocionado alguna vez?
Qué hay mejor para tardes lluviosas que la lectura de una oda iluminadora, sin duda, en la memoria de todos aún suena aquella maravilla (entre tantas suyas): Ode to a Nightingale (Oda a un ruiseñor), que tal vez otra tarde de lluvia, escriba aquí.

 "Por qué tomas, Tristeza,
del ojo del halcón el ansia clara?
¿Es para darle luz a la luciérnaga,
o, en la noche sin luna,
teñir sobre las costas de sirenas
a la salada espuma?".

"O Sorrow,
Why dost borrow
The lustrous passion from a falcon-eye?
To give the glow-worm light?
Or, on a moonless night,
To tinge, on syren shores, the salt sea-spry?".
John Keats.


Libro IV (Fragmento) de John Keats. "A la tristeza". 🌸

(…) “A la Tristeza
le di los buenos días,
y creí que la dejaba atrás.
Ay, pero alegremente, alegremente,
me quiere con ternura;
es tan leal conmigo y tan gentil...
La engañaría
y la abandonaría, pero, ay, ¡es tan leal y tan gentil!

Al pie de mis palmeras, junto al río,
llorando me senté, mas no hubo nadie
en todo el ancho mundo que inquiriera
la razón de mi llanto;
así, de los nenúfares los cálices
continué desbordando
con lágrimas heladas cual mi miedo.

Al pie de mis palmeras, junto a río,
llorando me senté, ¿qué amante novia,
engañada por un galán oscuro
venido de las nubes,
no se esconde y se oculta
bajo oscuras palmeras junto al río?

¡Y vi al Egipto osirio arrodillarse
a los pies de la corona de pámpanos!
¡Y a la abrasada Abisinia cantar
al compás de los címbalos de plata!
¡Vi cómo, avasallando, la vendimia
por la vieja Tartaria penetraba!
A los reyes de la India humillar
sus enjoyados cetros,
y esparcir sus tesoros
en granizo de perlas.
Desde su cielo místico, el Gran Brahma
gruñe y sus sacerdotes se lamentan;
ante tanto guiño de Baco palidecen.
A esta regiones arribé siguiéndolo,
cansada y desesperanzada. Tuve
deseos de perderme en estos bosques
terribles sin compaña.
Ya te he dicho cuanto puedas oír. (...)

¡Ven, pues, Tristeza!
¡Dulce Tristeza!
En mi pecho te acuno como a un hijo:
pensé en abandonarte
y engañarte,
pero hoy eres lo que más quiero en el mundo”.

(Traducido del inglés por Antonio Rivero Travillo) Ed. Alianza Editorial, 2016.

🌸🌸🌸
Clarisa Tomás Campa.  © All Rights Reserved.
Clarisa T. © All Rights Reserved.
Gracias, lectores. 🙏
Merci beaucoup à tous!