jueves, 10 de mayo de 2018

DESENTIERRO PALABRAS

Valle de los narcisos, en Reserva de Los Cárpatos, Ucrania. Florece cada mayo.
Долина нарцисів, в Карпатському заповіднику, Україна. Цвіте в травні.

"Todos perdidos en un incendio, construimos una casa nueva, 
Y sobre la casa es el cielo azul otra vez". 
Lina Kostenko.
 (Ліна Василівна Костенко) poeta ucraniana.




Desentierro palabras, las que
murieron esperando una voz,
las que quedaron al albor
de crisálidas bajo losas.
Hay millones de tumbas
sobre los mares,
sobre las calles y las montañas
donde el verbo quedó atrapado.
Araño la tierra y escarbo en el agua,
barro el asfalto, encuentro
trazos que quisieron ser...
Palabras hambrientas
sin nada que llevarse a la boca,
palabras sin amigos ni amor.

Desentierro palabras secas,
limpio sus ojos cubiertos
de incertidumbre,
les busco un lugar entre las hojas
para que vuelvan a nacer...
Pero hay palabras tan hondas,
tan profundas y ocultas
a las que no alcanzo...
Me armo de paciencia y agrando los huecos
de sus soledades, para llenarme
de su tiempo exiguo,
para sentirme como una de ellas.
Y entonces siento que la voz se me escapa,
que vuelvo al núcleo,
al destierro interminable...

Hoy desenterré un pronombre
que no sabía que era “él”,
dentro de su vientre, guardaba
nombres innumerables.
Tres adjetivos descalificados;
dos adverbios caídos de sus paradigmas,
un pobre artículo extraditado del nominal.
Los he colocado en lo alto de mi tejado
y, ¡tiempo al tiempo!
Quizás mañana, después de una noche
tendidos bajo signos de Casiopea,
se conviertan en la frase que espero...

Desentierro palabras,
las saco de lo inmóvil, las rescato del silencio
y les muestro un jardín de victorias.
Los suelos se muestran apacibles,
y entonces, buscamos calor de conciencias,
intercambiamos promesas
para hacer con ellas paredes muy altas.
Paredes blancas de narcisos, que formarán
una gran casa de acogida.



Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.




Gracias, lector.