"Me entristece no poder recoger
un puñado de luz y enviártelo".
Zhang Jiuling.
Carpe Diem
Al
margen
del
imprevisto
te
he visto,
estabas
planeando
en
alto vuelo,
el
cielo
era
una boca
boquiabierta,
tus
ojos, en mis ojos
se
perdieron...
Recorremos
planicies
nunca vistas,
aristas
de
excelsos miradores,
enredamos
ciclamores
y algodones:
¡blanca espalda,
tierra, ecos!
Caemos derretidos
a
los suelos,
los
errores,
la
impaciencia,
el
fuego siempre
acaba
en las cenizas...
Al
margen
del
espejo
te
contemplo,
estabas
planeando
despedidas...
Mirabas
la
vida en su bosquejo,
y soltaste
el
hilo de la senda,
sin
palabras, sin risas,
sin
recuerdos...
Deshiciste
las
horas y los besos.
🎈🎈🎈
Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.
Gracias, lectores. 🙏
Merci beaucoup à tous!
Aquí, improvisando, dejo un poema en una ola...
Lejos, nubes blancas sobre el agua,
me invitan a soñar con la esperanza...
Soyez heureux, amis lecteurs! 🎈😍🌹📚🙋♀️🎶💖

Clarisa qué bien has hilado esa alegoría del vuelo impetuoso y apasionado del amor...Esa experiencia de sobrevolar el mundo y sentir nuevos paisajes y placeres en poco tiempo. Pero esa llama "prisosa y acelerada" acaba pronto en inevitable ceniza, como bien dices.Y al final observamos con desconsuelo cómo la otra persona desvanece en la nada los recuerdos, que aún siguen latiendo en el corazón.
ResponderEliminarMi felicitación por la claridad,elegancia y belleza del poema.
Mi abrazo y feliz septiembre, Clarisa.
Gracias, Mª Jesús, por tu atenta lectura y por leerme tan bien...
EliminarEres un cielo.
Abrazos. Un millón de soles para ti! 🤗🌞🌞
Gracias, Clarisa, por tu visita, y para mi ha sido un placer conocer tu espacio y disfrutar de tus bellas letras, por lo que volveré pronto.
ResponderEliminarHe intentado hacerme seguidor tuyo pero, me ha dado error, así que volveré a intentarlo la próxima vez que te visite.
Un saludo.
Gracias, Manuel, por acercarte a leer en esta orilla. Nos leemos.
EliminarSaludos!
Has versado maravillosamente el eterno tema de lo que pudo haber sido y no fue. El carpe diem soñado por todos que termina reducido a cenizas y a recuerdos grises y lejanos. Me gusta tu forma de decirlo. Aquí hay poesía,suelo decir yo cuando leo versos como estos tuyos.
ResponderEliminarAl ver la entrada -ya es casualidad- me quedé en suspenso porque no hace mucho publiqué un poema (mucho más humilde,eso sí) con el mismo título y con una imagen muy parecida. ¿Cosa de los hados? Te dejo el enlace por si quieres echarle un vistazo.
http://paisajesquerretornan.blogspot.com/search?updated-max=2020-08-11T11:11:00%2B02:00&max-results=3
Un abrazo Clarisa. Volveré.
Hola, Joaquín: sí, qué cosas estas de los hados o las musas, a veces acuden unánimes sobre nuestras cabezas... También es agradable leerte, poeta.
EliminarAbrazos. También volveré. 🙋♀️
Hoy más que nunca, Carpe Diem. Pero no para salir alocado por ahí, sino el disfrutar de las oportunidades que tenemos, de disfrutar lo que se pueda dentro de los que nos tocó.
ResponderEliminarBuen poema Clarisa
Y esta entrada me recuerda que tengo que volver a escuchar Zaz.
La tengo un poco rezagada
Besos!
Tienes toda la razón, hay que salir a disfrutar de lo que se pueda. Gracias que nos queda la música, la lectura, la pintura...
EliminarAbrazo! 🤗
Me enternece en tu Carpe Diem, esos versos finales, tratados desde un lirismo donde no cabe la queja, ni la réplica grosera, menos el llanto, para destejer el amor, que ya no puede ser:
ResponderEliminar"Mirabas
la vida en su bosquejo,
y soltaste
el hilo de la senda,
sin palabras, sin risas,
sin recuerdos...
Deshiciste
las horas y los besos."
Un abrazo. Carlos
Gracias, Carlos. Tú siempre generoso. Me lees muy bien, y eso es un regalo para mí.
EliminarAbrazos!
Muy bonito, me ha encantado. Un beso.
ResponderEliminarGracias, viajera Teresa. Feliz viaje y gracias por venir.
EliminarBesos. 🤗🌹