Sobre el lecho inmemorial
la yerba se ondula en abundancia,
verde y dorada,
con su luz y a veces con su sombra,
amamanta la vida
que nunca se olvida de volver a brotar.
Un día decidí cambiar
de visiones,
de hogar en cenizas,
de mundo
acostumbrado.
Decidí volver a ser yo
sin temor a la pérdida,
de mirarme sin prisa,
de volver a imitar a las aves...
Cuando llegué
a este lugar
no sabía nada
de tu sonrisa.
a este lugar
no sabía nada
de tu sonrisa.
La primera vez
que la vi, enmudecí,
impresionada
por su belleza.
que la vi, enmudecí,
impresionada
por su belleza.
Era una flor abierta
diciéndome: '¡ven!'
Las flores, blancas,
rojas, amarillas, azules..,
venían a mí
adornadas de mariposas.
rojas, amarillas, azules..,
venían a mí
adornadas de mariposas.
Mi ser volvió a la cuna,
la vida tomó su tiempo
en el valle primaveral...
Ahora, cuando pienso en ese instante,
recuerdo el color de la felicidad
reflejándose en mis ojos,
admirados ante la alegría verdadera
y ocupando todos mis sentidos
recuerdo el color de la felicidad
reflejándose en mis ojos,
admirados ante la alegría verdadera
y ocupando todos mis sentidos
pasados, presentes y futuros.
Ahora que el cielo me besa
y el aire pronuncia mi nombre...
La felicidad era alta, se deslizaba
sanadora ante mis pies,
me envolvía y elevaba
sobre lugares improvisados
llenos de dulzor,
y yo, en esa claridad jamás soñada,
supe que tu sonrisa
sanadora ante mis pies,
me envolvía y elevaba
sobre lugares improvisados
llenos de dulzor,
y yo, en esa claridad jamás soñada,
supe que tu sonrisa
era la gloria de otro mundo.
🌱🌟🌱
Clarisa T. © All Rights Reserved.
Gracias, lectores. 🙏📚
Merci beaucoup à tous
Escuchad con calma
el murmullo del corazón.
¡Felices lecturas,
ahora y siempre!
¡Abrazos y sueños!
🙋♀️📚☘️🤗
¡HAYA PAZ EN EL MUNDO!

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