![]() |
| Imagen del film: Tenías que ser tú (Leap Year), de Anand Tucker. |
Si alguna vez fui presa del delirio,
admito de la vida esa condena,
fue por amor, que amor endulza y pena
cuando te lleva y trae en sus aromas,
cuando te abraza y luego te abandona.
Cuánto quisiera salir de este dominio,
tengo tu cara en mi norte grabada;
me voy al sur y vuelvo a ver tus ojos,
y en todas partes escucho tus palabras.
Ahora no huyo – de nada serviría –.
Te llevo dentro y a veces arrastrando;
mis manos tiemblan, mi corazón calado,
es este amor una llovizna intensa.
Cuánto te amo, y amarte no quisiera,
cierta ironía bajo el cielo gobierna;
sigo en tu huella, pasando van los días,
y aunque no quiero, te amo y te amaría...
¡Amor indómito que vives en mi sangre!
Ahora me dejo llevar por tu corriente,
quizá me ahogue, tal vez me salve...
Viaja el destino dilecto por su cauce.
No pido nada, – no tengo queja alguna –.
El amor lo he vivido con todos sus sabores,
y al amar he sentido que la vida era buena,
tiré las amarguras, me guardé los dulzores.
Las prisiones del alma van formando cadenas,
por amor somos libres y, por amor somos presas.
¡Pero amor es al fin lo que abraza y te eleva!
Solamente el amor en el alma nos queda.
Solamente el amor en el alma nos queda.
Clarisa T. © All Rights Reserved.
Gracias, lectores. 🙏📚
Merci beaucoup à tous




