sábado, 3 de abril de 2021

LA CULPA

Óleo: Pájaros. De James Hautman. Pintura animalista. Premio "Duck Stamp" en tres ocasiones.
 


La culpa

   Papá decía que la culpa es como la desesperación del animal atrapado en la trampa. Es agonía en total desconsuelo.

   Lo sé bien. Cuando la culpa te atrapa, los ojos se ciegan, el camino se nubla y la vida toma una dimensión inabarcable... Lo de alrededor se hace prescindible, la culpa es la absoluta protagonista. Y yo, buscando el tragaluz... !Mi niño, cuánto duele esta culpa!

   La culpa llegó a mí una mañana cuando iba de camino al colegio a llevar a mi hijo de cinco años. Recuerdo que la primavera asomaba graciosa en los jardines y en el paseo marítimo, las farolas aún brillaban. En las olas sobre el malecón, volaban las gaviotas al picoteo y un todoterreno blanco dio unas volteretas e hizo un caracol... A la mañana siguiente, la culpa llamó a mi puerta y yo le abrí, se quedó a desayunar. Se hizo tan asidua que tomó el cuarto de invitados y se quedó a vivir en casa. Más tarde, se metió en mi cama y conquistó todos mis rincones. Me acostumbré a tomar el desayuno atragantada en sus manos y llorando a moco tendido. Y ella, para más inri, tocaba en el piano Primavera Vivaldiana que tanto te divertía...

Tu ausencia quema en mí.

Mi niño ¿Cuándo nos encontraremos?

El dolor no deja de surgir,

es una flor boquiabierta

como tu boca ingenua .

Mi niño ¿Cuándo nos encontraremos?

   Después de años conviviendo con la culpa, poco he aprendido. Aún no distingo cuántas máscaras tiene, ni cuantas manos para apretar... Lo que sé es que pelearse con ella no sirve de nada. Tampoco herirla de muerte, porque ella, incluso agónica, se levanta y te prepara el desayuno con su mejor vestido. A puro tiempo de pasar juntas, he conseguido distinguir algunos signos. Si llueve, salgo corriendo a empaparme y dejo que la lluvia me trague. Cuando la lluvia me traga, la culpa se ahoga. Es como si se fuera al fondo del mar con los peces... Y así, alguna vez, he sentido una caricia de pluma en mi cara...

   Ayer, después de trece años, la culpa que me acompaña no se despertó. No puedo entender qué pasó. Me levanté, hice café, hablé con los pájaros, regué las petunias y me dispuse para ir al cementerio como cada domingo. Abrí la puerta para salir y yo, sola. ¡Qué raro! La culpa seguía sin aparecer. Fui a su cuarto, la cama estaba hecha. ¡Sin rastro de ella! ¿Salió temprano y sin mí? Suspiré aliviada y a la vez confusa. ¿Dejó mi hogar? Ah...

   Y entonces, en la puerta, erguido en sus dieciocho años recién cumplidos, apareció Arthyom, mi belleza del alma. Su pelo dorado de trigos, su blanca mirada... Sus pequeñas manos traviesas atrapando sonrisas...

   «Mamá, — dijo con su voz prodigiosa — , ¡qué guapas estás! ¡Cuánto te he echado de menos! Sabes, he venido a celebrar mi cumpleaños contigo, quería abrazarte con un abrazo de "rosca de miel" como las que hace la abuela y..., contarte mi secreto... Mamá, de ahora en adelante, seré yo quien venga a verte. Vendré todas las mañanas y te traeré manzanas ácidas de la tienda de Janine que tanto te gustan. Tomaremos el desayuno lentamente, "para que aproveche", como tú siempre me dices... Mamá, el accidente..., no fue tu culpa. Yo..., ¡te pido perdón! Me quité el cinturón de seguridad jugando con la espada de Thor..., cuando no mirabas..., porque tú sabes que no me gusta ir apretado... Pero ¿sabes una cosa?: ¡dar vueltas por los aires me sienta bien! ¿Has visto cuanto he crecido? Mamá, ¡los pájaros me aman!»

   Hoy me he levantado muy temprano, tengo un invitado especial para el desayuno. La culpa no durmió en casa. En el salón, un allegro suena como si quisiera liberar secretos... ¡En el jardín hay explosión de pájaros! Los pájaros vuelan su algarabía sobre las rosas...

🪁🪁🪁

Clarisa Tomás Campa.  © All Rights Reserved.


Gracias, lectores. 🙏
Merci beaucoup à tous! 

Note: relato basado en un hecho real cercano de mi libro inédito "La colina es blanca, el pájaro azul". Todo mi amor para esa madre (aunque ella lo sabe). También decir que, si miramos bien, la Vida nos pone las respuestas delante. A veces puede llegar en forma de flor; otras, en aves que se posan curiosas en el alfeizar, ¡ponedles agua y comida para que tengan fuerzas! Y algunas, en la música del agua, en el sonido de las estaciones... Qué deciros, yo veo señales por todas partes... 😉 Ufff, últimamente mi corazón parece de merengue... ¿Será por esta pandemia? 🥰 Be Happy! 📚🪁


16 comentarios:

  1. Hay que mirar a la vida de frente a frente y como el mirasoles, con la cabeza alta. Hay ausencias que te queman dejando una señal par no olvidar en la vida.
    Tu papa dice bien, muy sabio, somos como animales atrapados en una red cuando nos sentimos culpables. El cantar de los pájaros nos alegra el alma.

    Excelente Clarisa, un placer venir y leer tu sentir y expresión.

    Feliz sábado amiga.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Carmen. Gracias por tu tiempo y cariño lector.
      Feliz fin de semana. Abrazo.

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  2. El cuento aleccionante. Cuántas veces nos hemos vivido ese peso de la culpa, que a veces nos echamos sin razón. El cuento, que bien narrado, entre prosa poética. Un abrazo. Carlos

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    1. Gracias, estimado Carlos. Nos encanta la prosa poética...
      Feliz fin de semana. Abrazos.

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    1. Gracias, Teresa. Sí, la pintura es de lo mejor de Hautman.
      Abraazos.

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  4. Cuando el ser se encuentra lleno de culpas conscientes o inconscientes vive en las garras del tormento. Por eso hay que reflorecer de nuevo en todas las formas, y contempla y respirar el perfume de la vida. Para eso es importante rescatar el valor de las pequeñas cosas y de los detalles minúsculos que forman nuestra vida diaria, para aprender a disfrutarla, y ser digna de ser vivida.
    Un abrazo de luz.

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    1. Amable Cristina, un millón de gracias por tus preciosas palabras.
      Abrazos de agua.

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  5. Apreciada Clarisa, esta magnifica historia, tan bien narrada, diría yo, casi que pintada en el lienzo en donde se perpetúan las buenas y las malas historias de la humanidad. La historia que nos cuentas me hizo acordar, no lo pude evitar, a mi hermano menor que un 31 de diciembre de 2018, también voló por los aires porque, al igual que al niño de tu historia, no le gustaba ir apretado; pero, yo no sentí culpa porque siempre le recalqué la importancia del uso del cinturón de seguridad. Pero, las madres, ¡ Ay, las madres !, cómo sufren la partida inesperada de uno de sus hijos, qué dolor más intenso; muchas madres se refugian en la culpa como forma inconsciente de lacerarse, quizá para morir y volver a sentir muy cerca a ese hijo amado. La culpa no manejada puede llevar a la enajenación total y, tristemente, muchas madres han perdido su contacto con la realidad ante la tragedia de perder un hijo.
    Querida Clarisa, te dejo un abrazo desde mis tiempos de vacíos y espinas en el alma.

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    1. Estimado Gustavo, eres un cielo. Gracias por tu confianza y complicidad lectora. Te agradezco que nos cuentes aquí tus experiencias al hilo de este relato. La vida nos da muchas pruebas y también mucha esperanza.
      Te envío un gran abrazo y que esa luz de tu ser colme en los lugares amados. Las espinas del alma son etapas; es raro pasar por la vida y no sentirlas alguna vez. A veces es bueno recordar ese dicho:" que todo se quede en el pasado". Espero que mires al futuro con tu hermosa sonrisa, amigo. Abrazos.

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  6. Qué bien has descrito la culpa que siente esta mujer. Qué agonía y a la vez qué esperanza en el desenlace.

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    1. Y tú eres una maravillosa lectora. Gracias por el ánimo y las cometas... Abrazo.

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  7. Amazing post!
    Thanks for sharing 😍😍
    Regards:)

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  8. Que hermoso Clarisa que veas señales por todos lados, es algo único y especial, si sabes donde mirar podremos descubrir cosas que no son visibles para todos y tu corazón lo sabe y lo logra.
    Un relato intenso , ingenioso, con enseñanza bello y profundo.
    Una disculpa por mi ausencia amiga, tome unos días de descanso pero ya me estoy poniendo al corriente.
    Un abrazo con mucho cariño

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  9. Bonito relato, intenso, triste y alegre. Mi madre acaba de dejarme y la culpa me acompaña desde entonces. La culpa... Gracias por tu vista a mi blog.
    Sea como fuera que me encontraras, encantada de recibirte.
    Nos leemos.

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