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martes, 19 de noviembre de 2019

SE PERDIÓ EN EL MAR

Niños cogiendo estrellas.
(Con permiso de Internet).

"Tu aroma se esparce,
siembra de corales
el lecho del mar..."
Clarisa T. 
Del libro: Entre dos tierras (2015).
(Al recuerdo de Aylan Kurdi 
y al de todos los niños muertos en el mar.)

Se perdió en el mar

Una boca pequeña,
una calle cualquiera
sin más pasos que andar.

Un pétalo del viento,
una tarde de invierno,
un pequeño latido sin hogar.

Un arrullo de besos,
ojos de algún lucero,
una vida pequeña
que ya no llorará.

Salpica una ola
sobre la orilla,
mil pececillos
quieren seguirla.

Zapatos pequeños
sin estrenar,
sobre la arena
se quedarán...

Una tierna sonrisa,
pájaros de nieve
que sueñan con volar.

La última esperanza,
la tierna inocencia
cubierta de sal.

Un corazón pequeño,
una cuna de besos,
el tiempo de soñar...

Se perdió en el mar,
unas manos pequeñas
que ya no se alzarán.

Un pétalo del viento,
una tarde de invierno,
un cuento sin narrar.

⭐⭐⭐

Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.

Queridos lectores:
Según las estadísticas, 1.000 niños mueren cada día por falta de agua (Unicef); 85.000 niños han muerto de hambre en Yemen en los últimos cuatro años (2014-2018. La vanguardia); 640 niños se han ahogado en el Mediterráneo desde la muerte de Aylan Kurdi en 2014 (niño sirio refugiado), según  Save the Children. Hay millones de muertes de niños evitables en todo el mundo.  ¿Por qué se permite?
Un hecho tan escalofriante, creo, merece un recuerdo, una canción. Un poema...
También acuerdos entre países para proteger la infancia. Acuerdos de Gobiernos que lideren  un cambio en las políticas migratorias que permita a los niños y niñas buscar protección en Europa a través de vías legales. Se debe evitar que los niños sigan poniendo sus vidas en riesgo en el mar o en manos de mafias. Los niños merecen vivir. ¡Todos!

Gracias, lectores. 🙏
Merci beaucoup à tous!


Les Choristes - "Vois sur ton chemin".

jueves, 6 de junio de 2019

SOLO EL VIENTO Y LA OLA

Les Quatre Cents Coups (Les 400 coups). Los cuatrocientos golpes.
Es un film de 1959, ópera prima del director francés François Truffaut.
Drama. Nouvelle vague. Película de culto. Adolescencia. Enseñanza.
Una batalla cautivadora entre la nostalgia
 y la anarquía, según Eric Henderson: Slant. 


“Ven, ven, huyamos quietos como el amor”...
Vicente Aleixandre.


Solo el viento y la ola


Solo el viento y la ola
que empujados ascienden
en las bocas saladas,
en espacios dolientes,
saben qué es la fatiga
cuando el agua se agolpa
asfixiando presentes,
fulminando las horas
entre arenas molidas,
sobre espaldas de rocas.


Solo el viento y la ola
agitados de aceros,
empapados de orillas
saben de almas fugaces
que jamás fueron tierra.
De las almas que buscan
ciegamente una aurora,
un destino sin aire
donde el viento y la ola,
no derramen su sangre.
💧💧💧

Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.


Antoine Doinel (Jean - Pierre Léaud) en "Les 400 coups".

Fuente:https://es.wikipedia.org/wiki/Los_400_golpes



Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.

Gracias, lectores. 🙏
Merci beaucoup à tous!

Reconozco que el cine siempre ha sido para mí una fuente de inspiración. Admirada por su belleza, desde esta orilla, dejo unos garabatos.  
Poésie vivante en mouvement!

lunes, 4 de junio de 2018

NO TEMAS



"La gloria matutina que florece una hora
no difiere en esencia del gigante pino
que vive un milenario".
Poema Zen.


No temas

De todos modos se renace en la lucha.
No temas el golpe,
no temas caer en las mordidas.
Levanta tus ojos,
llégate a la cúspide
como el ave audaz que existe en ti
y corona en ella tus pensamientos.
Todo está en ti,
dentro de tu cosmos,
donde las alas de tu amor te hacen grande,
inmensa como el eco del destino.
Vive en ti el mágico esplendor
que te fue dado,
bésate las manos
y deja que la lluvia te llene
de lágrimas de estrellas,
y siente la inocencia
del batir de un anhelo,
pequeño, imperceptible,
sobre tu corazón...
Ama cuanto eres,
lo que eres,
hasta caer en desmayo entre tus besos.
¡Porque todo es Alma explorando límites!
Alcanza tu espejismo
y ríe sobre tu piel transitoria,
porque ella es sabia, ligera,
y sabrá despedirse con gracia.
Y vuelve al vientre,
a la sangre materna y ríe huellas.
Has llegado: ¡Vuelves!
Remece tu existencia
sobre los cráteres del tiempo,
hazte un remolino
y mira el mar, las colinas,
los valles con sus ganas de batir
los ecos de la Tierra,
porque tú: ¡Quedas!
Y no temas, no temas.


Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.

🌸🌸🌸

Cualquier instante puede ser la ocasión perfecta para compartir el cambio que uno ha decidido asumir, sin caer en fatalismos; sin volcarse en demagogias. Porque podemos ver el sol en medio de la lluvia; sacar agua del corazón del fuego. Aceptar que todo es relativo y mejorar el presente. También el de otros. Ser generosos con las sonrisas. Amar. Aprovechemos nuestra posición en el tiempo.
À Nice, juin 2018.

Gracias, lectores. 🙏
Merci beaucoup à tous!

sábado, 28 de enero de 2017

EL TIEMPO PINTADO

Óleo del artista francés Paul Cézanne (1839-1906). "Montagne Sainte-Victoire" (1895).

Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.
La lluvia
ha borrado mis acuarelas,
pero sigo pintando en ti
y en los recuerdos...
Estoy llena
de vivos sentimientos.
Desde mi orilla.

El tiempo pintado

Cuando acariciaba flores,
 veía tierra sudorosa y grama.
Cuando lavaba sombras,
descubría pequeños brotes de sonrisas
a punto de ser sazón.
Cuando buscaba alondras,
las nubes encogían precipitadamente
y se volvían espejos luminosos,
ventanales donde mirar ausencias.
Cuando pintaba, solo me nacían montañas,
las montañas salían de mí y llenaban mi casa...

Pinté montañas tristes y arrugadas
con el carmín grosella de mi madre,
y ella las guardó en su regazo mucho tiempo,
decía que eran iguales que su tierra...
En la pared más vieja de la casa
dibujé una montaña temblorosa,
que se hacía elástica y graciosa
como una montaña recién salida de su cuna.
Mis hermanos la llamaban “monperroña”,
porque en las noches ladraba
y asustaba a los sueños...
El día que nos fuimos de allí,
la recuerdo aullando en el balcón...

Pintando, pintando, encontré unos zapatos
llenos de mundos por pincelar y, con ellos me estampé
en todos los muros que no pude saltar,
donde perdí el miedo y gané en audacia...
Le agradezco a los días sus ojos abiertos
que miraban por mí, despertaban en mí...
Nada es mejor que la vida despierta:
¡despertar y vivir!

Y en todas las migraciones mías,
encontré senderos fuera de sus órbitas
despegados de sus mechones
que vagaban con ilusión...
Una estrella habladora por aquí;
un planeta sin nombre por allá;
un cometa inquieto dando vueltas,
ráfagas de luces en espiral...

Ahora que ya no pinto montañas,
me nacen abedules y pájaros azules,
pinceladas agrestes sobre este corazón
que a ratos se emborrona...

Y siempre en mi deambular,
algún secreto se dejó descubrir
abriéndome los ojos de par en par.
Alguno vino a mí con mano generosa,
acarició mi pelo y me hizo un guiño,
y me quitó mi blusa de ignorancias.

*****
Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.

*****

Porque estamos llenos de vivos sentimientos...

Gracias, lectores. 🙏
Merci beaucoup à tous!