Note: Poema del libro inédito (publicación prevista) "Noviembre en París". Y escribimos al Amor, sobre Amor, por Amor... ¡cómo no! l'amour l'amour... 💝💗🎶🌹
Jóvenes de la etnia Samburu vestidas con adornos típicos, en Samburu (Kenia).
"Recuerda, si hay tormenta, habrá arcoíris".
Proverbio africano.
Samburu
¡La belleza es una luciérnaga de oro!
Por
el camino a Samburu
encontré corazones sensibles
y valles donde el arcoíris canta.
Las
acacias delgadas
y
la flor amarilla
se
mecían entre polvaredas
y
soles caminantes.
La
fauna dorada se dejaba
ver
por las veredas
en busca del lecho fresco.
Y
allá, en la manyatta,
la
vida poblaba fértil y roja.
Al
atardecer las colinas
se
pintan de ocres y frutos maduros,
en sus cimas secretas,
los
veleros alados ondulan
sin
temor a la noche.
Yo
también fui pluma nueva
con
su propio dominio pasajero,
irisada
en los lugares sagrados
sin
prisa de volver.
Mi
corazón suspiró como la presa
que
escapa de la jaula y vuelve al vuelo.
Ya
estoy donde quería, ¡tierra ceñida
por ojos que desbordan!
Alzada fui hasta el himno del Poeta,
una luz asomaba, sonreía...
Abrí
los ojos al color de aquellas
voces transparentes. Amanecía...
💧💧💧
La reserva Samburo se encuentra en la parte central de Kenia al norte del río Ewaso Ng'iro y los montes Koltogor y Ololokwe. Llamado pueblo nilótico, como los Masái.
Queridos lectores: os deseo un feliz año 2021, lleno de ilusiones y en buena compañía. Y con esperanza. " El río se llena con pequeños arroyos". Proverbio africano.
Volvemos al viaje de la Vida. A escribir... Espero que me acompañéis. 🌎🌍💚🌞🌏🪁✍🌱🐾🌹
con este poema inventado para la ocasión os deseo una ¡Feliz Navidad! a todos.
También está dedicado a los niños, animales, humanos entrañables y árboles que ya no veré... Y a todos los luceros que dejaron de brillar. Gracias por vuestra luz.
A todos os deseo un 2021mejor que el 2020, el cual quedará en la memoria de todos los mundanos como uno de los peores y más tristes, al menos de este siglo.
Que viváis como la luz vive en la estrella, a fuerza de impulso, de insistencia. Y que no derraméis ni una lágrima que no sea elegida, que la armonía sea el paso de cada día vuestro. Y amor, ¡mucho amor! Con él la mesa siempre está llena. 🌹🙋♀️🤗🌞😷
Joyeux Noël god Jul boldog KarácsonytС РождествомKrismasi Njema
Merry Christmas щасливого Різдва 聖誕節快樂 Feliz Natal
Seguimos en pausa forzosa, pero es un tiempo valioso para mirarse, para alegrarse y reconocerse. Me alegro de reconocer la belleza de las pequeñas cosas, porque no siempre tenemos al alcance los paisajes del mundo. Quizás este detenimiento que vivimos nos enseñe algo valioso que pasaba de largo.
Y puede que yo, como escribía Aleixandre: "Escribo acaso para los que no me leen". Pero esto de escribir me da felicidad. Con todo mi cariño. ✍📚🌹😷🤗🙋♀️Bonheur et santé à tous! Merci à mes amis lecteurs!
Fue a finales de julio. Recogíamos los primeros girasoles de Ucrania en nuestros recuerdos de
maletas exprés. En la calle principal del pueblo fronterizo con Polonia, donde el viento aúlla casi siempre, hacíamos
las últimas compras para la vuelta. Y al salir del centro comercial,
cargados con regalos y ramos de kalina,nos topamos con una anciana
desafortunada que cuidaba su carrito de bebé sobre la acera,
mientras sonreía a la gente que pasaba. Ella era muy pequeña y
vestía su pobreza sin mascarilla. Parecía una niña arrugada con su pañuelo
anudado al cuello y sus dos cuevas brillantes.
Me acerqué para ver
qué había debajo de una mantita con pequeños girasoles bordados,
ya desdibujados por el tiempo y la suciedad. Había tres muñequitos.
Una muñeca rubia, con la melena desaliñada y sin un ojo; otros dos
muñecos ya calvos, desnudos y sin brazos. Ella, al acercarme, los
abrigó hasta los ojos y colocó con cariño unas mascarillas descoloridas sobre sus cabezas. Desde su curvatura y pequeñez me miró con dulzura, extendió su mano como un cuenco
tembloroso y me pidió algo de comida.
—Їжа,
їжа ... дякую. Бог заплатить вам (Comida,
comida... Gracias. Dios se lo pague).
— сама,
сама... (sola, sola).
En el carrito dejé
unos melocotones y una porción de medovik (pastel de miel) que
había comprado para Sveta. En su mano dejé 30 grivnas. Ella sólo
repetía: "Дякую, Дякую"... (Gracias, gracias). Desbordaba
bondad y ternura, casi irresistible...
Después, en la
cena, al comentar nuestro encuentro en la casa familiar, Yuri, nos
contó la triste historia de la “Маленький божевільний”
(Pequeña loca). La mujer, que no tenía parientes, enviudó joven y
quedó con sus tres niños sola. Al siguiente invierno de su tragedia
los niños enfermaron de un virus desconocido y murieron. Fue un shock para su mente. Ella se
quedó en aquel día, en un tiempo de crianza permanente.
Desde entonces pasea
a sus niños en un carrito de bebé destartalado, camina las calles
sin prisa pidiendo comida, sola y sola. Ya pasaron más de
sesenta años. Pero jamás la ven llorar. Todos saben que es una
iluminadora, incluso creen que da buena suerte mirarla porque en sus
ojos, dicen, hay algo de dios que casi ciega.
También yo
recordaré su imagen sin mascarilla por mucho tiempo.