miércoles, 28 de febrero de 2018

PERFUME EN LA ESTEPA

Estepa en el oblast de Zaporizhia, Ucrania.Степ в Запорізькій області, Україна).

"I love all that thou lovest,
Spirit of Delight!".
Shelley.



Llegué a este mundo
sin advertencia.
Vi cómo otros alcanzaban
alturas sin esfuerzo
y allí vivieron su tiempo favorable.
Vi cómo algunos
quedaron en la arena desmayados,
¡lo terrible siempre vuelve a su golpeo!
Y vi desarraigos en el vivo tremolar,
y brotes esqueléticos de amor.
Y vi pasar al Amor verdadero
dispuesto a ser mendigo en las esquinas...
Llegué a este mundo
por la puerta de atrás
y mantuve mi espíritu
con ilusión inventada,
y sostuve la consciencia
sabiendo que mi huella no sería importante.
No tengo pena por audiencias o laureles,
no reclamo lo perdido.
Mi sueño no es con dátiles
que caen de las estrellas.
Mi sueño es la esperanza que habita en las esporas...
Para el crepúsculo dejo mi sonrisa más nueva.
Si hay lados oscuros que me asombran
los alejo de mí y de mi nombre.
Me inundo con la lluvia
de ojos vertidos,
y vuelvo a respirar
los aromas que fuimos...
En vidas infinitas
me desparramo silenciosa.
En vidas que fecundan la tierra.



Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.


Gracias, lector.
¡Te deseo felicidad!

viernes, 23 de febrero de 2018

BAILA PARA MÍ CUANDO TE ALEJES

Imagen del film "Gone With the Wind", de Victor Fleming (1939).
Vivien Leigh y Clark Gable.
Basado en la novela homónima de Margaret Mitchell.
..........



Que me lleve tu danzar en el recuerdo,
tu figura bajo luces
que se alejan, que no vuelven...
Tu cadencia enlazada a mis temores...
Porque ya nunca seremos tan inmensos,
ni más libres,
ni más bellos.
Los azures van cambiando a los violetas,
absortos en corrientes que se extreman.
Y rodará una herida de su cima
y quedará atrapada en lo insensible,
pálida de besos incurables.
Discurren hoy los cielos
desgreñados,
mi corazón converge en una espina,
dolido,
mientras todo se deshace
y cae la sombra cuajada de universos
derrumbados, inhóspitos,
deformes.
Avalancha de abrazos que caerán repentinos
detrás de la huella de nuestro baile...
Y de nuevo las hojas inundarán septiembre
con su rostro amarillo,
con su ébano fúnebre,
morirán encogidas
sin perfume de alientos,
sin canciones de amor...
Y tu y yo, amor sin fe,
quedaremos abiertos al dolor de los astros,
confinados al tiempo que la noche no duerme,
desnudos de amor sobre el lívido otoño.
Heridos hasta el tuétano,
sin timbal de huesos,
sin compás en los pies...
Presos para siempre del primer beso
que danzará solitario,
que acabará en el humo...
El ayer desnutrido sin amparo de lunas,
en imprecisos límites
nuestra historia sin rumbo.
La razón, la armonía,
la belleza, el anhelo,
se dolerán callados
esperando el regreso.
Morirán nuestras alas nocturnas,
no bailaremos más días...
Y el danzar tuyo y mío, en las valvas marinas
soñará con su eterno.
Tenderemos al viento las palabras no dichas,
reproches innombrables,
los susurros del alma.
La fragancia escrita en la piel del deseo
de lámparas agónicas que parpadean finales.
Y al darnos la espalda y decirnos adiós,
volveré sin querer y tocaré tu boca,
y sin querer, mis dedos,
rizarán caracolillos en tu pelo...
Te hundirás en mis ojos,
me perderé en tu silencio...
Caerá tu mirada en mi blanco vestido,
desgarrará un violín su garganta a lo lejos—,
y tú dejarás escapar un suspiro...
Y volverán las hojas en sus remolinos
a ocupar los rincones,
a llorar lo perdido.
Y el amor tuyo y mío, brevemente bailado,
se alejará sin guerras
inconcluso en su amargo.
Desterrado de ti,
desprendido de mí,
oculto del camino, ajeno a los diluvios,
lo cubrirá una piedra,
se dormirá en el frío.

..........


Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.

Gracias, lector.

sábado, 17 de febrero de 2018

MIRADOR

Antología literaria de varios autores.




Os presento: Mirador.

Una antología literaria con diferentes obras creativas en asociación libre y en la que participo junto a otros compañeros.

Disponible en amazon:


Aportan en ella su creatividad los autores: ©Auroratris, Nino Ortea, Athenea, Lyvy, Xan Do Río y Clarisa Tomás.

El proyecto ha sido una idea de Nino Ortea , también ha sido el encargado de la coordinación del proyecto, edición y composición del libro para la colección "Perspectivas" de la Autoeditorial LIBRELENA: Nino.

Colaboraciones especiales:
Ilustración interior para El valle de las piedras: "Masha" ©Cristóbal Alcaraz. Todos los derechos reservados.
Colaboración literaria en "Alba" ©Rafael Sánchez Ortega. Todos los derechos reservados.

Todas las colaboraciones son geniales y estoy segura que no os defraudarán.

"Esta antología llega a ti, lector, con nuestra intención sencilla de compartir sentimientos, avivar sensaciones y alojarse en tu recuerdo.
Gracias por confiarnos tu interés y tu atención. Gracias por hacer de éste tu mirador (re)creativo". (Fragmento de la introducción, Nino Ortea. 24-1-2018).


Mi aportación es un relato narrado en prosa poética con algún enlace en verso, que habla en primera persona de la violencia contra las niñas. Un pequeño homenaje al Día Internacional de la Niña.

Os dejo aquí una muestra de mi aportación en el libro "Mirador".
Relato El valle de las piedras: "Masha".

Obertura

En los días ocultos
el sol abandona los bosques,
el río se hiela y yo, con él, dulcemente...
En el país de piedras sin destino,
cubierta de frío, estoy.
No tengáis miedo del manto escarchado
ni del ronco quejido,
¡piedrecillas descoloridas!,
el viento que se reclina en el vientre de Jashka
nos traerá su aliento cálido,
perfumará nuestros cabellos.
¡Mirad con sus pies danzadores
a la nieve descalza!
Trepa por laderas como ninfa de espuma
y en las cimas cimbrea su corona nívea.
Y allá, más arriba,
alrededor de los anillos del sol,
las aves fabulosas hacen sus nidos
y mecen los inviernos niños...
Los inviernos de piedras pequeñas,
para que el corazón se arrulle y no muera...
¡Agua, no corras, ve despacio!
esta noche Luminosa viaja intrépida,
vuelve al renacer del tiempo en los pistilos,
verterá en cada sueño
alfombras aurorales,
formará regueros de días recién nacidos.
Y yo, junto al río, dulcemente...


Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.

Gracias, lector.

Desde aquí mi agradecimiento a los compañeros participantes en esta obra y mi admiración por sus textos geniales. Gracias por darme la oportunidad de participar en este proyecto literario ilusionante. ¡Felicidades!


domingo, 11 de febrero de 2018

EL RUMOR DEL AGUA

Río Turija (Ucrania). Річка Турія (Україна).
"Tú lo aprenderás, pero no de mí sino del río.
Él fue mi maestro, y será el tuyo.
Todo lo sabe el río, todo lo puede enseñar, todo".
Siddharta, Hermann Hesse.


   Siguiendo los pasos del río me adentré en un pequeño remanso. De entre los juncos, una familia de gansos disfrutaba de un paseo primaveral. Conté siete polluelos que seguían a su madre ligeros con su alegre piar. Ellos también eran latidos del río.
     Pensé es su biografía. En su tiempo de vida, apenas dejando huellas en el agua. El rumbo de sus ecos en las orillas, quizás en primaveras cortas y sin conocer inviernos...

     Pensé en mi biografía y en mis pasos. Y no sé si perceptibles o también como el vago rumor del continuo pasar, mi fábula viaja en la corriente dejándose llevar en los tintineos.

     La biografía humana no se limita a lo que cada uno de nosotros relata según los recuerdos que tenga, sino que es un trabajo de “investigador”, si queremos encontrar los tesoros escondidos de la psique, olvidados y transformados por nuestras interpretaciones.
   Alguien me dijo un día, que la mejor manera de emprender esta tarea del encuentro de uno mismo, es con el alma desnuda. Así empecé mi búsqueda en un día primaveral junto al río. El agua llevaba palabras...

   Si partimos de la premisa de que todos hablamos desde la luz, comprenderse uno mismo no será atender sólo a las propias conclusiones, sino también a las conclusiones que el entorno cercano tiene de mí. Y aunque esto parezca que no me importe, he de tenerlo en cuenta. Pues lo que persigo es hacer lo más feliz posible a las personas que me importan a la vez que me procuro mi propia felicidad. Una no es en mí sin la otra.
    Quizá entonces, la biografía importa en la medida en que busquemos la sombra; es decir, aproximarme a lo que no conozco de mí misma.
   Mi verdadero arte será obtener información que me acerque esa “otra parte” de mí misma. Escucho a los amigos, a la familia cercana, a las personas significativas en mi vida, les pido palabras en las que me indiquen qué soy yo para ellos; qué significo y cómo me ven y consideran. Les pido sinceridad.

   Y entonces vuelvo a la introspección, intentando llegar a mí yo más profundo; quizá ahí descubra cómo soy en realidad, lejos de los convencionalismos y las ideas preconcebidas que me han sido impuestas (como la sociedad dispone para casi todos) desde mi tierna infancia.
   Ahí surgen las dudas: ¿cómo saber si soy capaz de pensar por mí misma? ¿Cómo crear un pensamiento autónomo?

   Sólo hay una manera: honestidad. Ser honesta con mi discurso adoptado desde la infancia. Y estar dispuesta a aceptar la realidad cuando hubo desamor, maltrato, carencias afectivas o abandono. Y nacer ahí, atribuyendo lentamente el sentido de las palabras, en sintonía con todas las sensaciones que me llegan. Escucho el batir del agua en las orillas...

   Y así he vuelto a la primera vez de todo. Y así comienzo a sanar y a ver con claridad.
   Ese era el objetivo: sanar por dentro. Comprenderme.

   Leí en alguna parte que «la curación siempre está relacionada con la ampliación de conciencia, con la apertura para formularnos preguntas fundamentales».

   Quiero pensar que lleva implícito alcanzar mayores cotas de perfección. Mejorar como persona. Así oí hablar a personas que han sufrido enfermedades, de las cuales han salido fortalecidos no sólo en la carne, sino en su ser más íntimo. Personas que han logrado a través del sufrimiento un conocimiento propio que les ha llevado a sentir y ver los especiales que eran y lo especial de otros. Una cierta conexión cósmica inexplicable pero sí esperanzadora.

   Recuerdo que mi padre tenía una opinión al respecto y me decía que: «alguna vez comprenderemos que somos una totalidad, un flujo de agua, un holograma, una unidad... y como tales, sanaremos o enfermaremos según nuestra necesidad».
   Y es posible que esos momentos sean los que nos propicien nuestro encuentro con nosotros mismos. Un detenerse para observar nuestro propio rumor, el que llevamos dentro...

   Hace un tiempo me detuve en una orilla, quería oír el rumor del agua. Saber quién era yo lejos del sobrecogedor mundo de las “necesidades”. Me paré para aprender a “elegir” lo que realmente necesitaba. Quise ser yo la que eligiera cosas, objetos, mundos, siempre ansiosos por pertenecer. Y dejar de ser selección de banalidades por algo renovador. Supuse que ese inicio en cosas más sabias debía buscarlo en el agua. Y me acerqué a este río y vacié en él todas mis palabras...

   Fue así que inicié mi “tiempo nuevo” en el simple contemplar para aprender a ver. Quizá imbuida de pensamientos de agua comencé a narrarme de nuevo. Y recordé al bello Siddhartha en su viaje hasta el río... Y recordé su mensaje de la unidad que subyace en todo lo existente. Y aprendí a sentir el rumor del agua... Y ahora escribo su rumoreo.

El espíritu de la montaña
bajó al valle,
contempló el canto
amable del río.
Y entonces
vio la fragilidad de la belleza
en su diáspora,
sutil en los fragores de la corriente.
Y entonces
unió orillas con orillas,
alzó alas y árboles
y contuvo el aliento.
Porque el viaje es un pálpito
continuo de corazones enlazados;
porque todo es agua
en su batir,
desde el mismo nacimiento
en cúspide o raíz,
y en ella se pronuncia.


Escrito por Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved.

  Gracias, lector.