lunes, 16 de noviembre de 2020

EL DIOS DEL MÁSTIL

 

Montaña de perros de Elena Barón (2013). (Admirable artista. Gracias)

https://www.singulart.com/fr

Clarisa Tomás Campa.  © All Rights Reserved.


El dios del mástil

Abro la puerta,

   dejo entrar un mañana

      muerto de miedo.

Al ayer lo despido sin lágrimas.

   No quedan mares que despedir,

      me acurruco en la sombra de la ola.


No hay memoria en las calles,

   las casas sin tejados enseñan

      sus desnudos interiores,

         ni una silla, ni una mesa,

ni una luz encendida;

   la sopa está sin plato, las sábanas

      por el suelo se desploman.

Hoy el sol se ha tapado la cara

   y creo que de vergüenza.


Algunos caminantes, desorientados,

   cruzan el puente donde termina la ciudad.

Desde mi ventana de verde ojera

   los veo desaparecer en el escalofrío.

Allá, junto al mástil blanco de la montaña,

   un perro duerme a los pies de dios.


Son dos iguales 

   dándose calor y abrazos tiernos.

Dos amigos que comparten

   un plato de sopa y se cuentan desdichas.


Dios le cuenta a Perro sus arenas

   de millones de fuegos y astillas.

Los mares que tuvo que andar

   para salvar su último barco.

Perro, dulcemente, con su lengua inmaculada

   le lame los hilillos de sangre

      que resbalan de una espina de su pelo.


Los veo cómo se abrazan,

   mi solo corazón vuelve a navegar

      entre los peces victoriosos.


Salta una chispa alegre

   entre mis dientes y mis huesos,

      es un colibrí recién nacido,

         mientras suena el silbido de la ardiente tetera.


En mis paredes, los ojos de Vida se entreabren...

   Pestañean de nuevo, como si tuvieran

      su vital impulso primario por diadema.


Me alegro de ver lo que veo

   en mi mar de ausencias infinitas,

      tan culpables, tan anchas, tan viejas.

La montaña despliega su vela en las alturas,

   un soplo de eternidad emerge

      sobre las cabezas grises.

Junto al escaso aire que me sostiene,

   un cachorro velero revolotea y quiere andar.


¡Qué bien! le digo al ojo del rincón

   donde duerme la noche y la tormenta—:

      ¡Dios no está solo! ¡No estará solo!

🌟🌟🌟

Clarisa Tomás Campa.  © All Rights Reserved.

Gracias, lectores. 🙏
Merci beaucoup à tous!

Queridos amigos, lectores:

Seguimos en pausa forzosa, pero es un tiempo valioso para mirarse, para alegrarse, para reconocerse. Yo, me miro en las palabras escritas, me alegro de reconocer su belleza, me reconozco en ellas como en el pecho de la madre; como en los ojos del padre. Quizá es lo más valioso para mí en este tiempo, porque creo que hay que detenerse a veces para no perderse los detalles de la Vida. 

Y puede que yo, como escribía Aleixandre: "Escribo acaso para los que no me leen". Pero esto de escribir me da felicidad. Con todo mi cariño. ✍📚🌹😷🤗🙋‍♀️Bonheur et santé à tous! Merci à mes amis lecteurs!